Empecemos con números, sólo siete Proyectos con un valor estimado de 20 millones de pesos fueron aprobados para Puebla por parte del Programa de Estímulos a la Innovación (PEI) que otorga CONACYT para generar tecnología de alto valor agregado y contribuir a la competitividad. En tanto, estados como Morelos y Ciudad de México tuvieron la aprobación de 11 y 24 proyectos respectivamente, sumando un total aproximado de 100 millones de pesos.
Más artículos del autor
Con anterioridad habíamos reflexionado sobre los recortes presupuestales a CONACyT, ya que apoyos a estímulos financieros que empresas se vieron afectados; por ejemplo en este 2017 sólo 347 empresas serán beneficiadas a través del PEI.
Esta situación, que podríamos considerar “desfavorable”, nos indica las posibilidades de apertura que existen en la agenda de Ciencia y Tecnología para el entorno universitario nacional, pues como estamos percibiendo los tecnólogos, científicos y catedráticos tienen en sus manos el fortalecimiento de mejorar los nexos internacionales.
De ahí, que cada Estado debe potenciar un ecosistema de innovación y generación de ciencia y tecnología a través de proyectos que involucren a empresa, universidad y gobierno, tal y como lo indica el concepto de la Triple Hélice.
Es así que se debe de recordar que “La Ciencia es Universal”; es decir, generar ciencia y tecnología no es únicamente un valor o privilegio de países, como Estados Unidos, tan sólo consideremos unos ejemplos:
--La física de partículas y la investigación puntera no esta en USA.
--El desarrollo de software y la manufactura la esta controlando Corea, China y Japón.
--El diseño automotriz, actualmente lleva la delantera Japón y Europa.
A partir de lo anterior, es preciso considerar que desde que Donald Trump asumió la presidencia, en nuestro país posiblemente entre alumnos, académicos, gremios de la comunidad científica, hemos estado en la incertidumbre de qué sucederá con la relación que tenemos actualmente con el país vecino; lo que indica que hemos estado mirando sólo “en cortito”, porque lo que realmente tenemos es un “mundo de oportunidades”; lo cual generará la verdadera apertura a la economía del conocimiento.
Ahora tenemos una posibilidad de reescribir la historia, los hechos de hacer una nueva vida y encontrar a los vecinos indicados para fortalecer, no sólo de las agendas científicas, sino también a través de los convenios de colaboración, cooperación y de cotitularidad.
El encuentro, será hacer del “OBJETO” una oportunidad para unir a los técnicos y científicos, para fortalecer la administración de poder posicionar bienes intangibles. Y hacer que se rompan los paradigmas de que sólo la aplicación de la tecnología debe de alinearse con la empresa líder en el ramo.
Lo disruptivo será la generación de acompañamientos multi organizacionales y multidisciplinario de líneas de investigación.
Y dejar que el ruido no obstaculice el conocimiento, con el objetivo de ver la paja en el ojo ajeno.