Venían los Reyes Magos en camino, y se les complicó llegar a muchos de ellos. Los medios consignan que el caos es consecuencia del gasolinazo. Enrique Cárdenas explica que el malestar generalizado es consecuencia de una deficiente política de comunicación, acaso por la falta de autoridad moral del gobierno.
Tarde y sin querer hacer la chamba que no hizo el gobierno, quizá conviene intentar comunicarse con los Reyes Magos para explicar, al menos parcialmente, por qué subió la gasolina. Esto con base en un análisis que realicé hace un par de años para el Centro de Estudios Espinosa Yglesias, cuyo título es “Implicaciones de las Reformas en las vidas de 10 mexicanos”.
Más artículos del autor
Con base en los patrones de vida cotidiana de mexicanos que habitan en cada uno de los 10 deciles de ingreso, el objetivo consistió en observar el impacto de las reformas en las vidas de cada uno de ellos. La primera parte se acercó a identificar el impacto de la reforma energética, y específicamente, el subsidio a las gasolinas conocido como IEPS, cuya historia explica Enrique Cárdenas en El Universal.
Entrevisté a 10 mexicanos, ordenados de mayor a menor ingreso:
- Médico especialista, de 38 años. Su ingreso mensual es de 150 mil pesos en promedio. Reporta ingresos por la tercera parte.
- Alto funcionario federal, de 40 años. Tiene un ingreso de poco más de 150 mil pesos nominales, por sueldos y salarios.
- Micro empresario. Tiene un pequeño taller con dos equipos de costura. Después de gastos, le quedan 60 mil pesos mensuales.
- Taquero. Emplea 4 personas. Después de gastos y nómina, le quedan 15 mil pesos mensuales.
- Maestra. Maestra en primaria pública. Su ingreso es de 11300 pesos más prestaciones de ley. Cotiza en el IMSS.
- Enfermera. Trabaja para la Secretaría de Salubridad, por contratos semestrales. Tiene un salario de 8900 pesos sin prestaciones.
- Oficinista. Contador privado de 30 años en un despacho de abogados. Gana 6000 con prestaciones de ley.
- Cajero / Empleado de mostrador. Joven de 27 años que trabaja en un almacén. Gana 4500 pesos, con prestaciones de ley.
- Jornalero. Campesino de 35 años. Estudió primaria incompleta, gana 2000 pesos, 500 semanales en efectivo, sin prestaciones.
A todos les pregunté por su ingreso, tipo de empleo ante el SAT, vehículo, y consumo de electricidad y gasolina. El propósito fue observar patrones de gasto y consumo en la vida cotidiana, más allá de los promedios estadísticos representados en la ENIGH.
En marzo de 2013, el gobierno nos subsidiaba a cada mexicano, 2.39 pesos por litro, cada vez que acudíamos a una gasolinera. Esta cuenta se obtiene de la diferencia (costo de oportunidad) de la venta al precio oficial en México, de un producto cuyo precio internacional es más alto. Es decir, nos subsidiaba el 21.95% del precio oficial.
Es cierto que este subsidio no era solamente para las personas con vehículo, puesto que las personas sin vehículo se beneficiaban también. Calculé el subsidio para estas personas considerando su gasto mensual en transporte público, y asumiendo que el costo de gasolina cubre el 80% de los insumos de los oferentes, y con ello, el 20% del costo del boleto. Así, por cada peso gastado, se estiman 4 centavos de subsidio, correspondientes al 20% (subsidio energético) del 20% (gasto energético) del costo del boleto.
Los autos de las personas descritas se observan a continuación, junto con datos de consumo y subsidios. Lo que se observa es que el subsidio beneficiaba más a los relativamente ricos, que a los pobres. Esto generaba una gran inquietud entre quienes analizamos política pública. Ojalá que esto ayude a los pobres Reyes Magos a entender por qué se quitó el subsidio. En otra colaboración intentaré explicar algunas fuentes de la molestia social, es decir, pobreza, desigualdad y falta de movilidad ascendente.