Se ha documentado por estudiosos del fenómeno migratorio, que en los Estados Unidos viven más de un millón de poblanos distribuidos en diferentes ciudades, cobrando relevancia Nueva York, la amenaza de deportación no es para todos ellos, entrarían en el “primer paquete” quienes carezcan de documentación legal de residencia, los que tengan antecedentes penales, drogadictos, narcomenudistas, malvivientes, mañosos, parias, a decir de los apologistas de Donald Trump, la escoria que llegó y anidó en su territorio. También se ha focalizado regionalmente el origen de los migrantes que buscan mejores oportunidades de vida y bienestar siendo de la Sierra Negra, Mixteca y Sierra Norte, donde esencialmente se ubican municipios rurales con actividad agrícola, repatriarlos a sus lugares de origen simplemente acrecentara el número de pobres en estas regiones, amén de otras calamidades.
La crisis sectorial de la economía agrícola ha llegado a los niveles más bajos de producción y, sobretodo, de productividad y competitividad. No obstante, es un sector heterogéneo particularmente si se le analiza espacialmente contrastando con Puebla. Las regiones del norte del país desarrollan una actividad agropecuaria más enfocada a la exportación, sustentada en inversión privada y en un sistema de encadenamiento productivo entre productores, comercializadores, entre otros ha permitido que esta actividad tenga cierta dinámica para la agricultura del país.
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La agricultura que se desarrolla en el centro y sur del país se enfoca aun a los granos básicos en grandes extensiones y con tipos de propiedad de origen ejidal, con escasa tecnificación y baja productividad, la mayor parte de su producción está dedicada al autoconsumo.
La realidad de la agricultura poblana se distingue por mantener las mismas características, lo que la hace vulnerable por su falta de competitividad, aun con la entrega de más de 2000 mototractores con un alto costo e inservibles para las necesidades de los campesinos y que fueron parte de la estrategia del gobernador Rafael Moreno Valle, para mecanizar el campo, hacerlo más productivo y rentable, una burla para los agricultores.
En ambos casos las tierras se dividen en temporal y de riego, para el caso de las regiones del sur predominan las de temporal. La producción es reducida ya que se continúa utilizando los viejos sistemas productivos.
El sector agrícola en Puebla, continúa siendo altamente vulnerable sobre todo por dos factores a) el número de personas ocupadas, en este sector cada vez son menos de la población económicamente activa y b) es un sector con escaso apoyo gubernamental.
La heterogeneidad misma del sector es un indicador poco favorable para la economía poblana, especialmente en los niveles regionales, donde se generan las disparidades y asimetrías entre las regiones.
El riesgo es alto no sólo para la economía poblana, también para el país, en particular por el empleo y el ingreso que se genera y afecta en mayor medida a las poblaciones de regiones que dependen de los granos básicos, de pequeñas parcelas y escasa posibilidad de entrar al mercado de productos agrícolas.
Más que políticas de corte paternal se requiere de instrumentación de políticas agresivas de tecnificación y apoyo gubernamental, para los próximos dos años por las declaraciones del gobernador electo Antonio Gali Fayad, el campo se aborda de manera retorica sin una política de estado plenamente definida.
¿Los deportados en su reinserción a territorio poblano y a sus regiones encontraran oportunidades de empleo e ingreso? Antonio Gali Fayad, como gobernador electo, como si estuviera de vacaciones, Rafael Moreno Valle anda en campaña y el Estado en un vacío de poder, en el interregno.
nish76@hotmail.com