Aprender a convivir con el enemigo no será fácil. Caras de preocupación y felicitaciones forzadas quedaron de manifiesto tras el triunfo inesperado de Donald Trump. Las bolsas del mundo reaccionaron pero sobre todo quienes fueron atacados con el discurso incendiario de un hombre sin oficio político y con personalidad ambivalente.
Trump será el presidente número 45 de Estados Unidos; recibirá a un país dividido por una elección sin precedente pero tendrá que ganar confianza con una política de Estado eficaz en los ámbitos económicos y de seguridad -principalmente-.
Sus opositores no perderán la oportunidad de exhibir su ignorancia u omisiones. No es lo mismo conducir la nación más poderosa del mundo que su corporativo bajo la premisa de que en varias ocasiones se declaró en quiebra para evitar el pago de impuestos. Aquí sus errores, necedades, caprichos e inexperiencia pueden costar hasta pérdidas humanas.
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Sería inútil continuar los lamentos. Los estadounidenses más conservadores reflejaron en el voto su hartazgo a las carretadas de dinero que destina el gobierno federal a la atención de la crisis migratoria (seguridad, servicios públicos, atención médica, etc...) Los migrantes estorban en los planes de Trump.
El sentimiento antiinmigrante va adquiriendo más rostros. No solo es Trump, son blancos, latinos, musulmanes, mujeres, hombres, adultos y menores de edad que han gritando con fuerza ¡Construyan el muro! ¡Construyan el muro!. Así o mayor desprecio convive en un mismo territorio.
Por lo pronto el gobierno de México no puede perder tiempo y deberá tejer las redes de comunicación con quienes acompañarán a Trump en los próximos 4 años. El Presidente Enrique Peña Nieto podría decir que no se equivocó al invitar al candidato republicano a Los Pinos pero en realidad parece que esa visita fue un "apapacho" involuntario que contribuyó en la victoria del súper martes.
En la misma linea esquizofrénica de Trump, el ex presidente de México, Vicente Fox quien un día sí y al otro también exaltó los negativos de Donald hasta felicitó a Peña Nieto por "visionario". Que alguien le diga a Don Vicente que la dignidad es lo último que muere. En fin, sabrá acomodarse en esta coyuntura, como ha sucedido en otras ocasiones.
La elección de Estados Unidos fue tema de asombro y conversación. Un compañero de trabajo ajeno al segmento periodístico me dijo que Trump representa una oportunidad para los mexicanos. Quiere ver con optimismo lo que muchos otros vemos como catástrofe.
Lo cierto es que también nuestro gobierno cruzó los brazos tiempo atrás cuando la época de bonanza hubiera permitido alentar nuevas inversiones y empleos. Los migrantes no tendrían porque dejar su tierra para buscar mejores oportunidades económicas si aquí encontraran condiciones de desarrollo.
En el escenario más caótico, un regreso masivo de migrantes implicaría menos ingreso y más gasto para el país. Ellos fueron hacer fortuna a Estados Unidos pero si Trump empieza a cerrar la llave de la economía a los indocumentados, México podría estar al borde de una crisis económica, en años donde los pronósticos apuntan hacia menos crecimiento, empleo, venta de petróleo y envío de remesas.
Tiempo al tiempo. Esperar la transición del poder y que este hombre comience a delinear su plan de acción sobre el trato a los migrantes. El clamor de !No es mi presidente! que ha desatado una ola de protestas en varias ciudades de EU es la forma que tienen miles de desahogar la frustración y el coraje. Y esta historia apenas empieza...
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