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Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Peda natural

Una mueblería. Un campesino bebedor. Una muchacha que atiende. La bebida. La locura. La venta.

Alejandra Fonseca

Psicóloga, filósofa y luchadora social, egresada de la UDLAP y BUAP. Colaboradora en varias administraciones en el ayuntamiento de Puebla en causas sociales. Autora del espacio Entre panes
 

Jueves, Noviembre 3, 2016

Llegó contento. Había bebido algunas copas. Estaba con su familia. Quería comprar una sala. No tenía idea cuál. Preguntó a la empleada de la tienda, cuál le convenía según su presupuesto. Se sentó sobre una cama que estaba en exhibición en la tienda. Empezó a platicar con la muchacha que él era campesino.

 

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--Como usté ve, yo soy de campo. Ella es mi esposa, esta muchacha es mi hija, el joven mi yerno y este pingo es mi nieto.

 

--Mucho gusto, contestó la joven empleada un poco contrariada ya que no se permitía sentarse sobre las camas.

 

--Nunca hemos tenido una sala como estas, --señaló una blanca--. Es más, no sé si quepa en mi casa, pero me gustó y me la quiero llevar. ¿Cuánto cuesta?

 

--Esta es de 12 mil pesos, pero está de descuento al 50%, entonces le sale a 6 mil.

 

--Ah bueno. Ya me dijo usté el precio, ahora le voy a platicar del pago, dijo en broma y todos se echaron a reír. Discúlpeme usté, pero es que estoy contento, bebí unas copitas con mis amigos, ya sabe que uno es cuzco, lo invitan los amigos y ahí va uno, a brindar. Y luego que ya llegó uno del norte, que ya es cumpleaños del otro, y así va uno, y pues uno se emborracha. Y pues me fueron a traer y ya me ve usté aquí, buscando una sala que quiere mi hija, cumpliendo, aunque tomado, usté disculpará, pero me gusta beber.

 

Por toda respuesta se escuchó a la vivaz y espontánea empleada:

--¡Ay Don, pues yo soy peda natural!

 

El hombre quedó sorprendido por la espontaneidad de la muchacha, y con ojos risueños y en auténtica duda, viró su rosto hacia su mujer y le preguntó:

--¿Oye vieja, y cómo es eso?

 

La familia completa se echó a reír, tratando de sofocar la risa estruendosa tapando su boca.

--Ay discúlpeme don, se me salió, me van a correr, y volteaba a ver si alguien de la tienda la había escuchado.

 

--Pero a ver muchacha, platícame: ¿Cómo es eso de ser peda natural?

 

--¡Ay Don, pues es estar loco sin necesidad de beber licor! ¡Sólo con zangolotearse un poquito, salta la alegría!

 

--¡Ahora con más ganas me llevo esa sala!, concluyó el Don.

 

alefonse@hotmail.com

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