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OPINIÓN

Los automovilistas, como fuente de ingresos

Parquímetros, se requieren estudios serios que se socialicen. El espacio público es indispensable

Nicéforo Rodríguez Gaytán

Líder estudiantil. Miembro del PSUM, PMS, PRS y PRD. Estudió de nivel medio, superior y Posgrado en la BUAP. Doctor en Ciencias Políticas UNAM. Profesor investigador, Facultad de Derecho y C.S. BUAP

Jueves, Octubre 6, 2016

En la mira del fusil los automovilistas, como fuente de ingresos.

Reordenar la vía pública, ordenamiento vial, es la justificación para que a través de concesiones a empresas privadas se otorgue el servicio de parquímetros. Su eventual instalación en las calles principales de la capital del estado de Puebla e incluso en su zona metropolitana es motivo de polémica hasta ahora y no de manifestaciones de protesta organizadas por la ciudadanía. Los usuarios poblanos suponen una afrenta  pagar a las autoridades el uso del suelo a través de maquinas impersonales.

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En comentarios anteriores he manifestado tres ideas centrales: que ciudades de países desarrollados tienen en su agenda como tema primordial el referente al estacionamiento de automóviles particulares y que en Puebla ciudad capital, el uso del suelo es cada vez más manejado por franeleros, asociaciones de cuidadores que a la brava se posesionan del espacio público y a cambio de una cantidad monetaria resguardan el espacio para una clientela específica o, bien, vigilan los vehículos de aquellos que encuentran disponible un espacio. El resultado: desembolso monetario adicional, molestia, corrupción, congestión, contaminación, ruido y obstáculos para peatones locales y turistas.

Segunda, que una solución importante para la escasez de ingresos de la comuna está en la capacidad que debería de tenerse para afrontar la posibilidad de registrar la venta de derechos de uso del suelo que los informales hacen cotidianamente. Es sólo una cuestión de decisión política y una reglamentación más centrada en el interés común que no de beneficio de particulares. La medida no es sólo con el afán de obtener recursos para la hacienda municipal, sino el de estimular el uso del transporte público, en afán de disminuir los contaminantes, la congestión vehicular y, sobretodo, la oportunidad de que el centro  sea apreciado por los peatones, tanto locales como turistas.

Tercera, la propuesta de instalación de parquímetros no es nueva, ha sido una tentación para los presidentes municipales en turno en la última década. ¿Económicamente es rentable la concesión de parquímetros? Los que asesoran al Honorable Ayuntamiento deben  de explicar los cálculos realizados para aceptar tal supuesto. La lógica de los modelos económicos y el comportamiento del consumidor y su relación con el precio implicarán otras reacciones de la ciudadanía  tal vez inesperadas. Probablemente habrá una reducción de visitantes y menor uso de vehículos en el centro. ¿Esto mantendrá la misma rentabilidad proyectada? No se conocen los estudios y se duda que los miembros del cabildo  tengan una idea clara al respecto, muchos de ellos ni conocimiento de causa plena tienen.

Ahora bien, para el hecho actual de su probable  aprobación por el cabildo municipal, dos cuestiones positivas en esta decisión: ante el malestar de los ciudadanos existe también la necesidad de regular los espacios de estacionamiento  especialmente en zonas comerciales  donde grupos  de valets  privados controlan y dominan a trabajadores  informales, si de obtener ingresos se trata que pongan primero en cintura a los empresarios de zonas comerciales  y es evidente, al ayuntamiento le ingresarían  recursos significativos;  la segunda, ante la ola creciente de inseguridad por el robo de autopartes en el centro histórico y zonas comerciales cobra sentido la finalidad y es atractivo  el seguro contra robos y daños a los vehículos, que su pago cuando suceda sea de manera oportuna, eficiente, sin costos adicionales, sin burocratismos y que su destino sea supervisado por un consejo ciudadano que no sea nombrado desde el ayuntamiento.

Continuar en las condiciones actuales, en una ciudad del tamaño e importancia que tiene la ciudad capital de  Puebla, daría un mensaje de incapacidad de las autoridades a regular el uso de espacios y poner a raya a empresarios,  franeleros, funcionarios corruptos complacientes y garantizar el patrimonio de miles de poblanos, otra vertiente estratégica es la de realmente operar un modelo de regulación vehicular que considere transporte público, vialidades y uso de parquímetros automatizados, es necesario reordenar de manera integral.

La propuesta de instalar parquímetros pasa por la sensibilización de los propietarios   de vehículos, no es suficiente campañas informativas, lo significativo es que las autoridades mediante una consulta ciudadana tomen las decisiones más justas y equitativas. Desalentar a los franeleros  y sus organizaciones de poder  vinculadas a personeros  del mismo ayuntamiento es otro pendiente para combatir la corrupción desde las entrañas del poder. Queda a prueba si realmente las autoridades tienen vocación democrática para fomentar una cultura ciudadana participativa o simple retorica discursiva hueca, para hacer negocios rentables para engrosar sus bolsillos.

Finalmente otro de los aspectos que  está detrás de la negativa u oposición de los ciudadanos y automovilistas es la desconfianza. Es imperativo que lo relativo  al uso transparente de los recursos obtenidos tenga controles ciudadanos, evitando la corrupción  de funcionarios de tránsito y vialidad, de personas del mismo ayuntamiento ligadas a informales. Este es uno de los malestares de los usuarios  de vehículos, la desconfianza contra sus autoridades. Concomitante es la transparencia publica de la licitación de la empresa que gane el concurso en caso de realizarse ya que es un patrón de comportamiento de las autoridades y  funcionarios públicos que son las licitaciones las que les permiten hacer negocios muy bondadosos que los benefician directamente, hechos sobre estas prácticas documentadas son muchas…como dijera el camello…”hay mucho desierto”.

Dirán “misa”, “rollos mareadores”, “todo por el bien común”,  en la práctica lo que antes era libre, tendrá un costo a cargo de los ciudadanos, al final un negocio altamente rentable para particulares por concesión de la autoridad municipal. El espacio público se privatiza….hay que tomar medidas de “reacción inmediata” no sea que nos quieran privatizar hasta… el alma.

nish76@hotmail.com

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