Objetivo común: golpear al candidato mejor posicionado
Todavía no estoy totalmente seguro que Margarita Zavala (del PAN) reúna el perfil idóneo del presidente de la república que necesita México, urgentemente, para mejorar la economía nacional y restablecer el estado de derecho y eliminar la ingobernabilidad. Pero sí tengo la certeza que sería mejor prospecto, o mucho mejor, que el propietario absoluto del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador; también que el errático secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, del PRI, y que el demagogo jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera Espinosa, del PRD.
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De los 4 principales aspirantes a la presidencia de la república, según el resultado de la más reciente encuesta efectuada por el periódico Reforma (del 4 al 7 de agosto de 2016), Margarita Zavala obtuvo el 26% de las preferencias de voto para las elecciones de 2018. López Obrador el 24%, Osorio Chong 14% y Miguel Ángel Mancera, a duras penas alcanzó el 6%.
En el sondeo anterior, realizado en abril de este año, Margarita Zavala logró captar la simpatía del 21% de los encuestados. López el 26%, Osorio el 17% y Mancera 8%.
A lo largo del segundo cuatrimestre del año, mientras Miguel Ángel Osorio Chong descendió 3% en las preferencias electorales y el expriista y experredista López Obrador, junto con Miguel Mancera descendieron 2%, Margarita Zavala creció 5%.
Ya es tiempo que los mexicanos demos a una mujer la oportunidad de gobernar al país. La población de México está compuesta por más mujeres que hombres. La proporción es de 48.8% a 51.2%. Además de su condición de mujer, la señora Zavala ─no de Calderón, porque su esposo es persona diferente─, no tiene ninguno de los aspectos negativos que sus 3 principales adversarios.
Tan es así, que Morena y el PRI, coincidieron en lanzar contra Margarita a sus mastines, éticamente desdentados, López Obrador y César Camacho Quiroz, para que la destacen y devoren mediáticamente.
López trató de descalificar a Margarita Zavala, asegurando que Felipe Calderón quiere gobernar al país a través de ella. “No va a pasar (dijo) porque no somos tontos los mexicanos. Tonto es el que piensa que el pueblo es tonto. Se robó (su) marido, la presidencia en 2006. Usurpó el gobierno y convirtió al país en un cementerio… ahora con desfachatez, quiere que su esposa sea candidata.”
La respuesta de Margarita Zavala al Pejelagarto no se hizo esperar. ¡No soy la extensión de mi esposo! ¡Buscaré el voto por mi condición de mujer! Advirtió con firmeza.
César Camacho Quiroz, quien fue gobernador sustituto en el estado México, presidente nacional del PRI ─también sustituto─ y actualmente coordinador de los diputados priistas de la LXIII Legislatura, siguiendo los pasos de López, arremetió contra Margarita Zavala. Obviamente la increpó por ser la aspirante a candidata presidencial mejor posicionada y no estar afiliada al PRI.
Sin presentar ninguna prueba que avalara su dicho, la acusó de “no tener las manos limpias, pues se las ensució junto con su esposo”.
El ariete y paisano del presidente Peña Nieto ─César Camacho Quiroz─ aseveró que la riqueza de Calderón ─esposo de la señora Zavala─ pasó de 7.4 millones a 17.8 millones de 2006 a 2012. Además denunció que la “residencia privada” de la familia Calderón Zavala creció de 173 m2 a mil 940 m2.
No soy panista ni simpatizante de Felipe Calderón y menos aún su defensor (cuando Vicente Fox lo designó director de Banobras le critiqué que su primera decisión haya sido auto asignarse un crédito hipotecario para comprar su casa), pero eso no impide señalar que Camacho Quiroz tiene muy poca capacidad de razonamiento o muchísima mala fe, para dar a entender que Calderón Hinojosa se enriqueció ilícitamente, siendo presidente de la república, al incrementar su patrimonio financiero con la cantidad de 10 millones 400 mil pesos.
Por principio de cuentas, las cifras de 7.4 y 17.8 millones de pesos que maneja perversamente el peón de Peña Nieto, para dañar a Calderón, no fueron producto de una investigación que haya ordenado o efectuado personalmente Camacho. Las obtuvo ─asómbrese, amable lector─ de la declaración patrimonial que presentó el propio Felipe Calderón al finalizar su mandato. Lo que equivale a reconocer que el ariete del PRI pretendiera asesinar al expresidente panista con su propia arma de fuego.
Calderón reportó en esa declaración patrimonial que su sueldo mensual, sin considerar otras prestaciones, fue de 147 mil 134 pesos. Anabel Hernández, en un trabajo de investigación periodística, refiere que el ingreso bruto mensual de él, ascendió a 205 mil 122 pesos.
Si el priista Camacho Quiroz, antes de hacer su sainete, se hubiera tomado la molestia de multiplicar esta cantidad por los 72 meses que comprendió el sexenio calderonista y aplicar el descuento del 33% correspondiente al Impuesto Sobre la Renta, se habría dado cuenta que el ingreso sexenal de FCH fue de 9 millones 747 mil 397 pesos 44 centavos. Cantidad completa que utilizó para incrementar el patrimonio de la familia Calderón Zavala.
A esa suma de dinero se deben agregar los 3 millones 716 mil 951 pesos que recibió Calderón, por concepto del Seguro de Separación Individualizado, al salir de la presidencia.
¿Dónde está, entonces, el enriquecimiento ilícito que mañosamente denunció el célebre expresidente del PRI, César Camacho Quiroz? Solamente en su propósito de desprestigiar a la señora Zavala para tratar de allanarle el camino a Osorio Chong.
Además no se debe olvidar que ningún abnegado presidente de la república desembolsa un solo centavo, durante su sexenio, en materia de alimentación, vestuario, calzado, publicidad personal y por concepto de gastos de automóvil, gasolina, viajes oficiales y de vacaciones. Todos estos gastos, muy elevados, por cierto, corren por cuenta de los ciudadanos paga-impuestos.
Con este sueldo y prebendas, además de la pensión vitalicia, ningún presidente de la república, que actuara con honestidad tendría que recurrir a efectuar cuantos actos de corrupción tiene posibilidad de perpetrar.
Ahora bien, antes de denunciar el crecimiento de la residencia privada de la familia Calderón Zavala, que puede resultar tan falso como la denuncia de enriquecimiento ilícito, Camacho debió dirigir su incisiva mirada hacia la Casa Blanca de su patrón Enrique Peña Nieto y de la nueva esposa de éste, la señora Angélica Rivera. Conocida en el mundo de las telenovelas como La Gaviota.
Inicialmente, la mundialmente famosa casa perteneció al propietario del Grupo Higa, Juan Armando Hinojosa Cantú. Posteriormente este señor la cedió sospechosamente a la pareja presidencial.
Digo que Hinojosa Cantú cedió sospechosamente la Casa Blanca a la familia Peña Rivera porque el Grupo Higa, agrupa empresas constructoras que han sido favorecidas con diversos contratos de obra pública, desde que el presidente Enrique Peña Nieto gobernó el estado de México.
Veamos otro caso de la sospechosa relación Peña Nieto-Hinojosa Cantú. La constructora Teya, filial del Grupo Higa, sin tener la menor experiencia en materia de trenes de alta velocidad, fue incrustada en el consorcio internacional China Railway Construction, a quien la secretaría de Comunicaciones y Transportes ─que dirige Gerardo Ruiz Esparza, otra persona cercanísima al presidente de la república─ en una licitación amañada le adjudicó la construcción y operación del tren de alta velocidad México-Querétaro. Obra pública para la que se presupuestaron 50 mil 820 millones de pesos.
Esta importante obra de infraestructura, que hubiera servido para reinsertar en México el ferrocarril como medio de transporte de pasajeros, fue cancelada por el escándalo que provocó el asunto de la Casa Blanca mexicana.
La residencia privada de la familia Calderón Zavala ─ásperamente cuestionada por César Camacho─ en nada se parece a la Casa Blanca de la familia Peña Rivera. Ésta se encuentra ubicada en las Lomas de Chapultepec (una de las zonas de más alta plusvalía de la Ciudad de México), está valuada en 86 millones de pesos; tiene mil 200 m2 de superficie; 5 niveles; 1 elevador; alberca con agua templada; jardines; 6 recámaras con baño y vestidor c/u; recámara principal, con sala de descanso, vestidor, spa y dos baños; 2 cuartos de servicio con recámara, sala, baño y cocineta; 1 cuarto para chofer y una caseta de vigilancia.
La extraña generosidad ─del dueño del Grupo Higa─ alcanzó también al secretario de Hacienda, Luis Videgaray, con una mansión en el Club de Golf Malinalco.
El 27 de diciembre de 2005, siendo gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto compró a otro de sus constructores predilectos, padrino de primera comunión de su hija Paulina Peña Pretelini y propietario de la Constructora Urbanizadora Ixtapan, señor Roberto San Román Widerkher, una residencia campestre en el Club de Golf Gran Reserva de Ixtapan de la Sal. Inmueble valuado en esa fecha en 372 mil dólares.
Después de estos negocios, realizados bajo la protección del poder presidencial peñanietista y al margen de los conflictos de interés, doña Margarita Zavala, como el Quijote de Miguel de Cervantes Saavedra, puede decir a quienes simpatizan con su candidatura presidencial: “Ladran, luego cabalgamos...”