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OPINIÓN

Mente sana en cuerpo sano

Debe impulsarse el deporte también en la reforma educativa

René Sánchez Juárez

Politólogo y Maestro en Ciencias Políticas. Académico de la BUAP. Sindicalista y dirigente FROC-Puebla. CONLABOR. Ex Diputado Local y Federal

Lunes, Agosto 22, 2016

Terminaron los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, que destacaron por su espíritu deportivo, la diversidad cultural y la fuerza y coraje que demostraron la mayoría de los atletas por llegar a ser los mejores en sus disciplinas.

El papel de México con base a los resultados obtenidos fue aceptable, si tomamos en cuenta las medallas obtenidas en las últimas justas olímpicas; en Londres 2012 se obtuvieron 7 medallas, 1 de oro, 3 de plata y 3 de bronce; en Beijing 2008, 3 medallas, 1 de oro y 2 de bronce; en Atenas 2004, 4 medallas, 3 de plata y 1 de bronce; Sídney 2000, 6 medallas, 1 de oro, 2 de plata y 3 de bronce; y en Atlanta 1996, 1 medalla de bronce.

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Como podemos ver los resultados de las últimas 5 justas olímpicas no hacen diferencia con las 5 medallas obtenidas en Río, que fueron 3 de plata y 2 de bronce, nuestra  realidad  en el ámbito deportivo, incluido el futbol, es lo que hemos enfrentado prácticamente durante cada cuatro años desde el siglo pasado.

Las críticas hechas a Alfredo Castillo titular del Consejo Nacional del Deporte (CONADE) por su labor al frente de esta Institución dedicada a apoyar a los deportistas de alto rendimiento se deben extender a otra serie de factores externos e intereses económicos que prevalecen en nuestro país en el ámbito del deporte profesional, incluido la permanencia por varias décadas de personajes en el Comité Olímpico Mexicano. Sin embargo, no basta la crítica a esta realidad sino se hace nada por cambiarla para mejorar. 

Como dice Alejandro Hope: “Sólo cuatro tipos de naciones obtienen muchas medallas en los Juegos Olímpicos: 1) los países desarrollados, 2) los países regimentados y con tendencias totalitarias, 3) los países sedes, y 4) los países altamente especializados en una disciplina con muchas preseas en juego. Por desgracias, México no es lo primero y por fortuna, no es lo segundo. Ser lo tercero deja un legado económico y social lamentable (pregúntenle a los brasileños) y lo cuarto equivale a sacarse el Melate”.

Cabe resaltar que de las cinco medallas logradas, cuatro de sus galardonados son deportistas que reciben apoyo de las Secretarías de la Defensa y Marina, y el quinto no tuvo apoyo de la federación de boxeo. Prácticamente tuvo que "botear" para viajar a Brasil y poder competir, lo cual es vergonzoso para el gobierno pero hace más grande el mérito deportivo de ese atleta mexicano.

La mejor lección que nos debe dejar como país está experiencia en Brasil es que si queremos ser una nación competitiva no sólo en el ámbito deportivo sino en todos los ámbitos de la vida económica, social y política, debemos invertir desde hoy en la formación de nuestros niños y jóvenes.

Es lamentable que la clase política en México no sólo cuestione los magros resultados en lo general de estos juegos olimpicos, sino que además se trate de "colgar" literalmente de las medallas obtenidas por los deportistas mexicanos. Vamos a ver qué hacen ahora los diputados y senadores que han solapado lo que hoy sucede con la falta de inversión en infraestructura deportiva en todo el país, iniciando por la negación de mayor presupuesto a escuelas de educación básica y a las universidades .

El gobierno federal debe instrumentar una política pública integral, en materia de formación física y cultural, no sólo enfocada al alto rendimiento, sino desde el nivel de primaria, lo que además contribuirá a disminuir la obesidad infantil que es un problema de salud pública que debe atenderse de manera oportuna y prioritaria en todo el país .

El deporte olímpico o de alto rendimiento debería de estar a cargo de las universidades públicas y/o privadas, con la asesoría del ejército mexicano. Los modelos a seguir son EU, China, Rusia y GB.

El modelo educativo, ahora que se discute la reforma educativa, debería tener como base la salud  física  y mental de las nuevas generaciones de mexicanos. Como decían los griegos “mente sana en cuerpo sano”. Una mejor sociedad es una sociedad sana. Así no importaría sólo ganar medallas en Juegos Olímpicos sino ganar el futuro para las futuras generaciones de nuestro país. En lugar de sólo debatir, si se legaliza el consumo de la mariguana, debemos plantearnos un reto mayor sociedad y gobierno de cómo garantizar la salud de nuestros connacionales las próximas décadas, si aspiramos a ser más competitivos en todos los aspectos en el ámbito internacional.

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