Lorena recuerda que acudió al confesionario a platicar con un sacerdote sobre su bisexualidad. La religión fue el camino que eligió su madre para tratar de convencerla sobre sus "pensamientos confusos". No más equivocado que eso, el cura le respondió que Dios ama a todos sus hijos, a quienes sólo les pide llevar una vida de amor, respeto y ayuda al prójimo.
Descubrió su gusto por las mujeres a los 11 años de edad, en sus tiempos de estudiante donde sufría el acoso de sus compañeros, quienes le tiraban su lunch desde el tercer piso de la primaria; un episodio difícil que recuerda cada vez que habla de su niñez.
Más artículos del autor
En la etapa de bisexual, quedó embarazada a sus 24 años y pese a sus dudas y temores por el rechazo del padre de su hijo a la responsabilidad, sus papás y su hermano menor decidieron apoyarla con el pequeño. Sin embargo para sorpresa de su mamá, Lorena conocería a una mujer con quien planea una vida en pareja. La noticia no cayó nada bien en su casa pero a ella sólo le importa que traten bien a su niño.
Fuera del círculo familiar, Lorena y su pareja han sido objeto de miradas y cuchicheos. No acostumbran muestras de amor en público pero el día que se dieron un beso en el gimnasio fue notoria la desaprobación de los presentes.
Me cuenta que su papá y su hermano han aceptado su preferencia sexual y eso le permite sentir el respaldo en sus decisiones personales y profesionales, ahora que está por concluir sus estudios en mercadotecnia y publicidad.
Ella profesa la religión católica, acostumbra escuchar misa pero no siente que su creencia sea una loza en su vida ni tampoco que su decisión atente contra el núcleo familiar como señalan los grupos en contra de la propuesta de matrimonios gay.
En su mente aún no está claro cómo explicará a su niño que tendrá "dos mamás". Desea buscar una escuela con mayor tolerancia y libertad de pensamiento que le ayuden a reforzar los valores que transmite a su hijo, próximo a cumplir dos años de edad.
No le interesa entrar a la polémica de si las parejas homosexuales tienen derecho o no a ser llamadas "matrimonio o unión" cuando deciden legalizar su relación sentimental o si varios diputados piensan legislar el tema basados en sus creencias personales. Cree que la persona tiene derecho a la felicidad y elegir a su "media naranja", con o sin aprobación de terceros.
Antes de conocer a Lorena otra persona cercana a mi, me dijo que lo más importante es que la sociedad privilegie el respeto para que pueda funcionar correctamente. Y tiene razón, la intolerancia ha llevado a la humanidad a ideologías y actos extremos que ponen en peligro sus equilibrios. Quizá el asunto más controvertido sea la adopción de menores pero llegará el momento de las definiciones jurídicas y morales; dos ámbitos que han y seguirán coexistiendo en este país heterogéneo.
Mi cuenta en Twitter @estradapaty