En la célebre conferencia de Ferdinad Lassalle: “¿qué es una Constitución?”, el legendario yerno de Karl Marx inquiría sobre una situación hipotética en la que todos los ejemplares disponibles del texto constitucional vigente y aplicable en la Prusia de la época hubiesen desaparecido a causa de un incendio de alcances por demás peculiares.
En tal caso, discurría Lassalle ante las organizaciones partidarias de la clase obrera alemana, los parlamentarios tendrían que redactar el texto constitucional aplicable y, dada su investidura soberana, podrían disponer a su arbitrio en la redacción y el sentido del nuevo texto.
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Señalaba en la ocasión el conferencista aludido, que, pese al arbitrio soberano de la asamblea de marras, si en el seno de aquesta se decidiera proponer un texto suprimiendo en Prusia la especulación financiera, la salida de capitales del imperio alcanzaría dimensiones catastróficas y el regreso de los banqueros a la plaza mercantil en cuestión sólo podría darse una vez que el texto de la Constitución hubiese satisfecho a cabalidad los requerimientos de los corredores bursátiles.
Inquiría, asimismo, respecto a la inminente ocupación que las tropas harían de las edificaciones sedes de la autoridad civil, en el hipotético caso de que los parlamentarios quisiesen eliminar del texto de la Constitución a las fuerzas armadas como institución indispensable del Estado.
Continuaría su exposición refiriéndose a ejemplos en los que se involucran a diversos elementos sociales para, a fin de cuentas, concluir que:
“La Constitución es más la suma de las factores de poder de una sociedad y respecto a la cual, la otra, la Constitución formal, no es, a la postre, más que un pedazo de papel”.
Los denominados “Extraditables del Cártel de Medellín” forzaron en 1991 a la Asamblea Constituyente de Colombia a establecer en el texto aprobado la prohibición de extraditar nacionales tal y como se cuenta en el formidable reportaje de Gabriel García Márquez: “Noticia de un Secuestro”, en el que se patentiza a cabalidad la tesis expuesta un siglo atrás en Europa.
Concluiría Lassalle su disertación señalando que en caso de que nuestra hipotética asamblea plantease el restablecimiento de la esclavitud para los trabajadores, tal disposición tampoco terminaría por ser aplicada, ya que: “en ese caso, se sublevarían y ocuparían las calles, ya que Ustedes también son un factor de poder, sólo que el poder que les asiste sólo puede ser desplegado cuando se encuentran organizados.”
Diversos comentaristas de noticias en televisión se han cansado en avizorar y anunciar el desgaste del movimiento magisterial desde la aprobación el 26 de febrero del 2013 de la reforma al Artículo 3° de la Constitución, pese a lo cual la inconformidad ha crecido y se caracteriza hoy por hoy como la mayor fuerza social organizada y movilizada existente en México, habiendo dejado en claro que el texto aprobado en cuestión ha quedado ya confinado a lo que Ferdinan Lassale catalogaría en su oportunidad como una “mera hoja de papel”.
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