Es normal la indignación de maestros en zonas como Oaxaca, Guerrero o Chiapas, es normal que no estén de acuerdo a un cambio impuesto, teniendo o no la razón; históricamente estas zonas han vivido marginadas, olvidadas y explotadas. Si le sumamos a esto que los líderes de sus movimientos son guerrilleros de ideales bélicos, extremistas y aunque muchos lo nieguen, están tremendamente contaminados por corrupción, suena lógico entonces, que no sea fácil cualquier intento de cambio en sus modos de vida.
No puedes olvidar un sector del país, destruir sus cimientos sociales, privarlo de calidad de vida y después exigirle que entienda que para progresar aún debe sacrificar más. Entendamos que cuando una sociedad es aplastada constantemente, provocas una sociedad rebelde, de ideales distintos, no sé si correctos pero que ellos mismos han debido crear para tratar de defenderse de una vida de injusticias. Niños que crecen viviendo la pobreza y el resentimiento de sus padres hacia un gobierno que no ha hecho más que engañarlos a lo largo de los años, si tienen la oportunidad entran a instituciones escolares que han desarrollado una ideología similar y los enseñan a ser confrontativos y organizados, a exigir sus derechos ya no importando las maneras, sólo importando que si no son escuchados por lo menos serán sentidos, por lo menos también causarán un poco del dolor con el que ellos viven a diario.
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Esto no es el resultado de un partido político, de un gobierno en específico, tampoco de sus líderes corroídos y vendidos o de sus movimientos sin bases, esto es mucho más profundo, tiene que ver con el egoísmo de quienes sólo volteamos a ver esos estados cuando hablamos de nuestra milenaria historia o nuestro reciente rezago. En realidad el rezago no está en ellos, está en nosotros. Estamos hablando de maestros, padres y alumnos esforzándose en condiciones infrahumanas , enseñando sin techos ni material de apoyo , alumnos aprendiendo sin comer , con trayectos a las escuelas llenos de inseguridad y de caminos que los incitan a ser delincuentes , estamos hablando de que no tienen alimentos dignos, viviendas dignas y de que ser maestro en estas zonas es un acto heroico y de respeto , ser alumno en estas zonas es un acto de tenacidad, esfuerzo y de demostrar la verdadera clase de mexicanos en que podemos volvernos , ser padre en estas zonas es un acto de valentía, de disciplina y de enfoque por mejorar un generación venidera.
No crítico los levantamientos de maestros, deben existir como existen en todo el mundo y más aún en una profesión tan trascendental y capaz de cambiar la historia y el futuro de un país entero. No los culpo por seguir a líderes ineptos sin ideales más que los de sus bolsas o de seguir a políticos que utilizan estos movimientos para darse publicidad en lugar de en verdad ayudarlos , no los critico , no los juzgo pero tampoco les doy la razón . Estoy totalmente seguro de que en lo que está sucediendo ellos son los menos culpables, el tema de la reforma educativa es menor, no es el problema central, simplemente se rebelan contra un gobierno que nunca los ha escuchado y lo hacen con la ignorancia que causan el resentimiento y el dolor, con la ceguera que traen el rencor y la falta de liderazgo, con las únicas armas que brinda el rezago, con la blasfemia de discurso que escuchan de personajes de caricatura cuyo objetivo no es apoyarlos ni hacerlos entender las causas, sino más bien anclarse en beneficios propios y presentarse como falsos héroes, héroes que supuestamente luchan por ellos lejos de las zonas de conflicto y que aún no he visto ir y caminar junto a ellos en donde está el caos, eso es lo indignante. La culpa es de un gobierno inoperante y hasta estúpido en sus decisiones, que aunque en esta ocasión en mi opinión la reforma educativa es necesaria, no puedes exigir respeto a tus instituciones cuando tú no lo has tenido a los derechos básicos de todas esas personas, un gobierno falso y sostenido por quienes no son capaces de tomar un libro o investigar qué es mejor para sí mismos, un gobierno sostenido por gente que defiende sus derechos en twitter y pelea por causas en Facebook, por gente que se educa con gift´s y videos de menos de 10 segundos, por lo menos en Oaxaca, Chiapas o Guerrero existe un ideal y es el de recordarnos que también son México y que nuestros sueños deberían centrarse más en cambiarlos a ellos y su situación, que en estar en otros lugares hablando mal de donde naciste, presumiendo de lo que no fuiste capaz de enfrentar y renegando de los problemas que preferiste ignorar.
Pero después están los otros maestros, los que en otros estados se suman al movimiento en su mayoría sin ni siquiera haber leído o entendido la reforma, ignorando los principios de su profesión y actuando más por instinto que por conciencia o argumentos, siguiendo a sus mandos sólo por proteger puestos, horarios y sueldos seguros, prestaciones, vacaciones y el ideal de heredar su plaza a lo largo de la historia a sus predecesores, creando así generaciones de maestros sin capacidades ni virtudes dentro de una sola familia. Salen a gritar ridículos y creyendo que defienden una causa, cuando dentro de sí saben que lo único que buscan es seguir teniendo la misma comodidad sin tener que preocuparse por lo demás, ni siquiera por lo más importante en teoría, los alumnos.
Analizando la reforma por supuesto que tiene fallas y algunas son graves, pero toda ley en el mundo y no sólo en nuestro país es totalmente perfectible. Es verdad que las evaluaciones no deben ser homogéneas para todo el país y que no se explica una filosofía clara que tenga que seguir la educación, dejando un enorme hueco a que lo que enseñan en los salones siga siendo lo mismo en un mundo donde eso ya no sirve, pero también tiene como principio evaluar constantemente a quienes ejercen la educación, buscando en consecuencia que el nivel sea mayor, que tu trabajo dependa de tu capacidad, algo que en un mundo ideal no debería causar absoluto problema a alguien que pasa su vida exigiendo lo mismo a quienes enseña.
Así los puestos en teoría no dependerían de tus relaciones o conectes, maestro, sino de la calidad de los alumnos que egresas, tendrías que innovar en tus métodos y transmitir eso a quienes te observan, tendrías que hacer evaluaciones y dar ejemplo de lo que es salir con excelencia de cada examen y con eso mantendrías la misma seguridad que tienes ahora. Esta sobrado mencionar la vergüenza que me da ver a maestros en las calles gritando y apoyando la anulación de una reforma que les exige prepararse más, cuando sabemos de las comodidades que han gozado durante años. Es triste que ahora ellos nos enseñen que la manera de hacerse escuchar es no dando clases, es peleándose y agrediéndose entre ellos, es gritando en las calles y siguiendo a sus líderes como borregos sin cuestionar, sin opinar, que ahora sus lecciones sean sobre cómo mentar la madre y olvidar el aula, que te enseñen que si algo no te parece el camino es la violencia, el desentendimiento y la ignorancia.
Maestros, vengo de una familia que nunca ha tenido seguro social, que nunca ha tenido prestaciones, que nunca ha tenido vacaciones pagadas, con horarios de trabajo de más de 10 horas diarias, sin aguinaldos ni horas extras, nadie nos ha dado una casa a crédito ni tampoco un auto, jamás hemos vivido la seguridad de saber que no importa qué pase cada dos semanas, habrá dinero en el banco y eso es porque somos parte de un mismo país, de un país que si a alguien da oportunidades y beneficios es a ustedes y no es que esté en contra de ello, simplemente quiero que en su discurso incluyan todo esto, por supuesto que su profesión es de las más importantes y eso les exige ser de los más preparados. Lo que en mi familia hemos construido ha sido a base de esfuerzo, visión, preparación y de saber que a la par de las quejas están las ideas y las acciones.
También tengo amigos con trabajos seguros y que gozan de las mismas condiciones que ustedes, sólo que ellos saben lo que es un sistema de competencias, saben que deben preparase para evaluaciones constantes en sus empresas, porque si no están a la altura seguramente otro ocupa su espacio, no les molesta hacer exámenes, no les molesta jamás dejar de estudiar, saben que su esfuerzo es proporcional a su comodidad y lo aceptan. También conozco a personas sin educación, a quienes el gobierno ha pateado una y otra vez quitándoles lo que tienen o no dándoles lo que merecían, sin educación más que la del esfuerzo diario, y créanme no tienen tiempo de cerrar las calles, de afectar la vida de los demás, de pedir llorando ser entendidos, no, no tienen tiempo porque el día es corto para ellos y deben trabajarlo a cada minuto.
Maestro, muchos quisieran un trabajo como el tuyo y están dispuestos a competir por él, he leído la reforma y en ningún momento te exige condiciones peores a las que el 80% del país vive. Felicidades por haber elegido esa profesión, ahora lucha porque cada día seas digno de ella, así como el resto de nosotros es digno de lo que tiene, porque para mí lo que debiera ser una causa de maestros se está convirtiendo en una causa de wevones.
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