Un nuevo brote de influenza en los últimos días se ha desatado, si no en las calles, sí en la opinión pública. Algunos atribuyen la expansión del virus al ocultamiento de la enfermedad para no causar pánico en la población durante la visita del Papa Francisco y, obviamente, que esta tensión evitará las concentraciones masivas. Por otra parte, la experiencia nos dice que ante las crisis políticas y económicas que ha vivido el país en los últimos años, constantes brotes de enfermedades han surgido como una medida disciplinaria y de control de la población y, para desviar la atención de los problemas que afectan a la nación.
Ligado al virus H1N1, el Zika se ha convertido en la nueva amenaza. Control biopolítico de la población, la cual bajo la lógica del poder, siempre debe estar bajo una amenaza, ante un peligro inminente que lleve a la muerte. No obstante, esta dinámica de poder adquiere dimensiones escalofriantes en los medios de comunicación, al atentar contra la vida misma. Anatomopolítica que busca no sólo temer a la peste, sino a modificar la forma de aproximarse al propio cuerpo, al cuerpo que las mujeres albergan y, al contacto con los otros. El efecto es doble: temer a la muerte masiva y aterrarse ante el peligro de la vida.
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En este sentido, tanto el discurso del ocultamiento como el que expone a la peligrosidad-muerte surten un efecto favorable a una dinámica de control-dominación eficiente para el Estado. Éste es el mayor beneficiado de un virus de influenza que causa menos muerte que las enfermedades gastrointestinales en nuestro país. Zika que sólo ha sido detectado en seis casos en Chiapas, pero que ha generado la desconfianza sobre la vida en grandes sectores de la población en el país.
Sin embargo, hay que preguntarse: ¿a cuáles sectores de la población afectan estas enfermedades? Ante el temor de microcefalia en el feto, ¿se pondrá en la mesa el tema de la legalización del aborto? Estas son algunas preguntas que deberían surgir a partir de la propagación de enfermedades que más parecen ser instrumentos de control social, que verdaderas preocupaciones para la salud.
Al igual que el Chikungunya, el Zika es una enfermedad estrechamente ligada con la pobreza. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el virus se transmite de una persona a otras por la picadura de mosquitos hembra infectados. Generalmente los mosquitos implicados son Aedes aegypti y Aedes albopictus dos especies que también pueden transmitir otros virus, entre ellos el del dengue. Estas tres enfermedades afectan a la población más pobre, la cual vive en condiciones insalubres, debido a la falta de servicios sanitarios, de salud, vivienda digna, mismo que el Estado debe tener cubiertas como obligación y no como medida reactiva ante un brote y, mucho menos como instrumento propagador de temor entre la población.
En el caso de los virus de la influenza, de octubre de 2015 a la fecha se han contabilizado 1,997 casos de influenza, de los cuales 55.6% (1098 casos) pertenecen al H3N2, 30% (600 casos) al H1N1 y 10.9 (220 casos) han sido del tipo B. De ese total se han reportado 79 defunciones: 68% (54 muertes) fueron causadas por H1N1, 18% (14 muertes) por H3N2, 9% (7 muertes) por influenza B y 5% (4 muertes) por otros tipos.
Es decir, la gran epidemia que amenaza al país sólo ha cobrado la muerte de 54 personas de octubre a la fecha, cuando según la Organización Panamericana de la Salud, en México diariamente mueren 55 personas por accidentes automovilísticos, es decir, cerca de 24 mil muertes al año. Asimismo, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señala que mueren cerca de 74 mujeres al año, por practicarse abortos clandestinos en México, cifra mayor a los casos de muerte por influenza. La desnutrición y la deficiencia nutricional causó en un año 8 303 defunciones, la anemia cobró 3 677 muertes, mientras que las agresiones 23 063 decesos. ¿Cuáles son las verdaderas urgencias en México? ¿Por qué seis casos de Zika y 54 muertes por influenza H1N1 preocupan tanto a las autoridades sanitarias en México, cuando hay problemas más graves que atender? Ante este nuevo brote “epidemiológico de influenza” hay que recordar que el presentado en 2009 fue motivado por las propias industrias farmacéuticas, quienes hicieron su “agosto” lucrando con el miedo de la sociedad y el aval y apoyo gubernamental.
Uno de sectores más beneficiados con el uso propagandístico de estos “males” es el farmacéutico, quienes según la revista Forbes, obtendrán ganancias anuales por mil millones de dólares por el desarrollo de vacunas para virus como Zika, Dengue y Chikungunya. Hay que recordar que el mercado farmacéutico apuesta a Latinoamérica como eje neurálgico para obtener las mayores ganancias posibles tras el desarrollo de vacunas contra enfermedades infecciosas ligadas a la pobreza como lo son las tres mencionadas anteriormente.
El manejo mediático de estas enfermedades y las campañas de propaganda del Estado sobre estos casos apuntan más a una nueva cortina de humo ante el aumento de los precios de los productos alimenticios básicos, como el precio de la tortilla, de frutas y verduras, sin mencionar las diferentes variedades de carnes. Por otra parte, los errores de Agustín Carstens y de Luis Videgaray en la conducción económica del país, así como una crisis permanente del neoliberalismo, la inyección de millones de dólares al mercado para evitar que la inflación se dispare junto con el precio del dólar, así como el anuncio oculto del desmantelamiento de Pemex y explícito de la importación de gasolinas, cuyo negocio arrojara una ganancia de 54 mil millones de pesos anuales abiertos a la iniciativa privada.
Entonces, ¿H1N1 y Zika son verdaderas amenazas? No, lo son más los millones de pobres y muchos de los males sanitarios y sociales que padecen por la injusticia social y económica en la que vive más de la mitad de la población en México. Peligroso es el gobierno federal y los estatales que buscan ocultar los beneficios que ellos y sus amigos los empresarios obtienen con el temor de la población. Ganancias políticas y económicas con la siempre peligrosidad de la muerte que acecha.
Picaporte
¿Qué le debe el presidente al gobernador veracruzano, Javier Duarte? Solamente la tercera entidad donde el Partido Revolucionario Institucional obtiene el mayor número de votantes en México, después del Estado de México y Oaxaca. Ello podría explicar por el amparo a del PRI a un mandatario estatal que carece de legitimidad y que ha sido vinculado a violaciones de derechos humanos y asesinatos. ¿Quién será el valiente (candidatos, gobernantes, representantes populares o correligionarios partidistas) que llame a cuentas al gobernador jarocho? Esperemos que la Verdad haga libre a un pueblo como el veracruzano.