¿Cómo el ciudadano común puede llegar a creer aquello de que el PAN y PRD puedan ser uno mismo? ¿Cómo votar por una alianza entre el partido verde y el vetusto PRI, cuando sabemos que todo se debe a asuntos de negocios? ¿Qué decir de los partidos locales, y las franquicias como el Panal, PT y los de reciente creación que se ofrecen al mejor postor?
¿Cómo creer en procesos electorales viciados de origen, cuando tan solo en el rubro del gasto de campañas se rebasan por mucho las cantidades asignadas, haciendo pensar mal a los electores acerca de la legalidad de los recursos?; y tratándose de los independientes ¿cómo lograrse convencer por esta opción, cuando la mayoría de los candidatos emergerán de los mismas cúpulas partidistas frustrados por no haber sido tomados en cuenta?
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Por esto no es difícil predecir que en el próximo proceso electoral nuevamente acudirán a las urnas los votantes "duros" y el vergonzoso "voto clientelar", siendo el abstencionismo y el "voto nulo" los que resulten mayoritarios, haciendo ver que los "elegidos" deberían ser considerados como ilegítimos al no alcanzar el 50 % más 1 de la votación total, cosa que nunca sucederá mientras continúen vigentes las amañadas leyes electorales.
Así que para el caso de Puebla será el PRI quien tome ventaja de todo esto, ya que sus votantes duros y clientelares se han mantenido fieles esperando el momento del retorno al poder. Mientras que por el lado de los panistas, después de la larga noche morenovallista, su corriente histórica habrá sido prácticamente eliminada de la escena pública, disminuyendo su voto duro, que tomará la opción de la abstención, el voto de castigo o las posibles candidaturas independientes.
Y otra vez repetiremos la misma historia... ¿hasta cuándo?