“¡Aaaahhh!, entonces es como cuando a un perro le patean el hocico, y después le avientan la tortilla y le dicen: ‘ven, ven, kishi-kishi-kishi, ven a comer’. Así que por el momento no vamos a participar. Ahí lo veremos según tu comportamiento el próximo año,” fueron las palabras de un ejidatario de Tochtepec, Puebla, cuando el domingo pasado el presidente municipal, C. Marcos Pérez Calderón, pidió una reunión con el Comisariado para ofrecerles una disculpa por todo lo que se ha equivocado, y al mismo tiempo invitarlos a que el 20 de noviembre desfilen con él con la promesa de que: “De hoy en lo adelante trabajaremos juntos, ¡borrón y cuenta nueva!”
Recordemos que el año pasado, en mayo, el C. Marcos, arbitrariamente, decidió construir una cancha de fútbol rápido en la Plaza de Armas de Tochtepec, Puebla que data del siglo XVII ubicada en el centro de la cabecera municipal. Esto creó un conflicto social que escaló por la necedad del C. Marcos que no tomó en cuenta la inconformidad del pueblo por la invasión de su Patrimonio Histórico y Cultural tan simbólico ysignificativo para ellos.
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El asunto llegó a instancias estatales, federales y partidistas del PRD, por lo que en agosto del mismo año, en la Secretaría de Gobernación de Puebla, se llegaron a acuerdos que firmaron la autoridad municipal con los representantes ciudadanos y como testigo, la autoridad estatal. El C. Marcos no cumplió ningún acuerdo y tampoco la autoridad estatal se lo demandó a pesar de las múltiples quejas y visitas que se le hicieron para que intercediera, y los ciudadanos cumplieron todos y cada uno de los acuerdos. El C. Marcos usó las demandas interpuestas por él contra los ejidatarios por el conflicto social, para manipular y tratar de controlar, precisamente, a los demandados, los ejidatarios a quienes el pasado domingo, les ofreció disculpas y dijo sentirse apenado de sus ‘tantos errores humanos’.
Otro ejidatario, con anticipación, le había respondido al C. Marcos en referencia al desfile: “Lo vamos a pensar, y tal vez será para el próximo año según tu comportamiento… –Y añadió--: ¿Y por qué apenas vienes a disculparte?” el C. Marcos, agachó la cabeza y respondió: “Porque no tenía yo cara. Quedaron ustedes muy molestos por haber hecho la cancha aquí en la plaza principal. Pero no se preocupen, yo me comprometo a quitarla un año antes de que yo salga. Fueron recursos federales y la tiene que verificar el fisco, y ya que la palomeen, yo puedo quitarla”.
Otro ejidatario lo cuestionó: “¿Por qué no cumpliste los acuerdos que firmaste en gobernación? ¿Tienes idea cuánto dinero gastamos para que nuestros compañeros no entraran a la cárcel por la demanda que nos pusiste, sólo por capricho, y no cumpliste en quitar? ¡Cuando nosotros sí cumplimos cubriendo todo lo que nos tocaba!” El C. Marcos miró al suelo y se ruborizó. Movía la cabeza con el tic parkinsiano que lo caracteriza y le hace morderse los labios cuando lo atrapan en la maroma. Y hubo más: “¿Por qué tiraste hace 10 días el puente de piedra que servía para el paso de carretas y de gente hace más de 100 años, cuando es otro monumento que nos representa desde la entrada de San Martín Caltenco, donde están tan o más enojados que nosotros?”
No era lo duro sino lo tupido. ¡Tanto daño acumulado y tantas heridas hechas a cada uno de los ciudadanos que constituyen el pueblo, en tan corto tiempo! Pero la necedad y el abuso de poder, la megalomanía e inconsciencia así como la falta de dignidad al creer que se tiene un feudo del que se puede disponer a su antojo, habitado con súbditos incondicionales que besan el suelo que pisa, le dieron valor al C. Marcos para afirmar: “¡Eso no tenía ningún valor histórico! Tan es así que estuvo presente una persona de INAH y dijo que ninguno de los 2 puentes está registrado. ¡Sólo sirven para provocar accidentes!” Y se escuchó una voz que aseveró: “Es que van borrachos o drogados, algo que ya se ve mucho por todo el municipio desde hace 2 años… desde que gobiernas”. Uno más atinó a decir: “¿Por qué no tomas en cuenta al pueblo al querer destruir esos monumentos históricos que nos representan?...” Ya no hubo respuesta.
¿Y por qué apenas vienes a disculparte, C. Marcos Pérez Calderón?
Yo no creo que sea porque quieres que los ejidatarios de Tochtepec, Puebla desfilen contigo el próximo 20 de noviembre… Se te olvidó que ellos tienen memoria… y dignidad.
No, C. Marcos, yo no me la trago…
alefonse@hotmail.com