El pasado 25 de septiembre, previo a la celebración del Día Mundial del Turismo, la Secretaría de Turismo a nivel federal otorgó el reconocimiento y denominación de “pueblos mágicos”, en 16 entidades federativas a 28 municipios, con lo cual nuestro país lanza una amplia oferta internacional integrada por 111 localidades que cuentan con proyectos validados por la Sectur para posicionar no sólo a nivel nacional sino también internacional, sus atributos simbólicos, bella arquitectónica… pero sobre todo su gente, que aporta la continuidad en costumbres, tradiciones, cultura, historia, hechos trascendentales y leyendas.
Las opiniones y comentarios en torno a esta política pública para incentivar la construcción de patrimonio cultural en la sociedad, suelen ser en sentidos opuestos: hay quienes fuertemente se oponen a reconocer en este programa alguna virtud, ya sea por considerarlo incapaz de servir para contrarrestar el complejo proceso de globalización en que nos encontramos o por etiquetarlo como un elemento más de la función pública, la cual, existiendo o no razón de por medio, resulta más simple de culpar por cualquier carencia social, que identificar la fuente de responsabilidad de cada uno como ciudadano partícipe de su estado y sociedad. Vale poco considerar que de no ser por cursos de civismo, cada vez son menos los que dedican un tiempo no sólo a recordar las fechas más básicas en la construcción de nuestro país, o a preservar los sonidos propios de nuestros instrumentos por medio de la música vernácula, apreciar las tradiciones de las fiestas de difuntos y menos aún a invertir un poco de nuestro tiempo en el rescate de algún elemento histórico.
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Aunque no todos pensamos igual, característica de un pueblo democrático, considero que la mayor virtud a resaltar con esta denominación es la calidad de los ciudadanos que habitan un determinado territorio… así se reconoce que la cultura que se construye y transmite más que por una política pública, es por la riqueza y el interés de su sociedad, que no sólo es reflejo de las tradiciones de los habitantes indígenas que aún se preservan en este país, sino también de la fusión que se produjo en la colonización de estas tierras. Los ciudadanos del México actual no podemos darnos el lujo de olvidar nuestra historia, tradiciones, usos y costumbres, si es que tenemos la pretensión de contar con un patrimonio a heredar a futuras generaciones.
Desde un enfoque exclusivamente jurídico, es importante resaltar que si bien la Constitución Política marca la pauta para la regulación general sobre cualquier aspecto de este país, no profundiza en la elaboración de una definición al concepto de cultura, por lo que a pocos días del cierre del periodo ordinario de sesiones en abril de 2015, se presentó un proyecto de iniciativa sobre una Ley General de Cultura que no logró avanzar entre el grupo de Diputados, misma que en su artículo 6º presenta un catálogo de treinta y siete definiciones en torno a la materia que incluyen desde una propuesta para conceptualizar a la cultura, pasando por otros aspectos como lo que se debiera entender por desarrollo cultural, diversidad cultural, empresa cultura, expresiones culturales, gestión cultural, industria cultura, patrimonio cultural, pluralismo cultural, política cultural, entre otros.
Podemos discrepar en opiniones, pero no debiéramos dejar espacio a la apatía… mejor aprovechar las oportunidades que se encuentren por la vía de secretarías o direcciones generales de turismo municipales, estatales y federal, que en atención a estas denominaciones, deben redoblar esfuerzos por construir proyectos idóneos para identificar y preservar la cultura, situación que no podría entenderse de otro modo, más que con la participación ciudadana de su gente.
Es un placer saludarles y continuar promoviendo la cultura de la Legalidad, como orgullosa oriunda del Orizaba, pueblo mágico de Veracruz y ciudadana de la bella Cholula, pueblo mágico de Puebla. Estaremos dando seguimiento a las dudas que gentilmente nos expresan de estos y otros temas. Como siempre agradezco, con mucho respeto sus comentarios y sugerencias en: normapimentel@hotmail.com