En este espacio hemos abordado en varias ocasiones la necesidad de establecer una agenda legislativa metropolitana. De hecho, la estamos construyendo desde el Congreso y particularmente en la Comisión de Asuntos Metropolitanos, asumiendo que este es el momento para generar el marco normativo que regule las políticas públicas en la materia.
Al día de hoy en la mayoría de los diagnósticos que se realizan para verificar crecimiento y desarrollo o decrecimiento y pobreza, se carece de indicadores que nos revelen que la mayoría de los problemas de competitividad y sustentabilidad de las ciudades del país, tiene su origen en un aumento desorganizado de la mancha urbana y de la falta de políticas públicas que traten los problemas desde el orden de la conurbación.
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Es por eso que resulta indispensable avanzar en reformas legislativas que pongan sobre la mesa lo metropolitano y que se traduzcan en propuestas e iniciativas, pues los gobernantes, al final de cuentas, tienen que gobernar bajo el marco legal vigente que trata a las metrópolis como si se tratara de ciudades de hacer 15 o 20 años.
En los tres últimos lustros 50% de las ciudades medias del país, prácticamente han duplicado su población, en gran medida por el fenómeno de la migración y el desarrollo y, en su gran mayoría, sus problemáticas básicas de infraestructura, movilidad y servicios no solo se han multiplicado sino que se han vuelto exponenciales.
Resulta prioritario que las reformas legislativas sobre el tema metropolitano avancen en el Congreso de la Unión y en los Congresos locales, para que se establezcan nuevos esquemas de coordinación, sin atentar con las facultades del 115 constitucional y sin invadir competencias, pero sí en una estrategia integral que permita hacer frente a las necesidades del desarrollo.
Se requiere también que los municipios, hasta ahora, bajo un sistema de subordinación a sus gobiernos estatales, asuman liderazgo para poder decidir en materia de gestión metropolitana.
Otro de los temas fundamentales es el de los recursos, hasta ahora se ha establecido el Fondo Metropoltiano a nivel federal, en el cual se han distribuido más de 8 mil 700 millones de pesos anuales en promedio en 47 zonas metropolitanas, sin embargo no siempre los proyectos responden a temas de conurbación coordinada.
Se trata pues de tener visión, legislación y políticas públicas acordes a un nuevo entorno metropolitano que nos permita llevar soluciones reales y rentables para los ciudadanos, bajo un esquema moderno y de respuestas integrales.
La tendencia mundial es esa, no tiene reversa y en México tenemos que caminar por ese sendero, en una primera instancia generando leyes metropolitanas para metrópolis en crecimiento y altamente demandantes, a fin de garantizar bienestar y calidad de vida para las familias mexicanas.