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OPINIÓN

Gobernadores Tiranos, la pesadilla en el estado de Puebla

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Nicéforo Rodríguez Gaytán

Líder estudiantil. Miembro del PSUM, PMS, PRS y PRD. Estudió de nivel medio, superior y Posgrado en la BUAP. Doctor en Ciencias Políticas UNAM. Profesor investigador, Facultad de Derecho y C.S. BUAP

Lunes, Junio 8, 2015

La Tiranía según Aristóteles era una degeneración de la monarquía y lo concebía como el gobierno de una sola persona en donde no había algún tipo de libertades, diálogos u opiniones, era un poder absoluto no limitado por las leyes, en el que sólo tenía lugar el pensamiento del tirano.

De esta forma quien estaba al mando del gobierno  era el tirano, quien abusaba del poder que había obtenido a través de la voz popular, lo que le permitía ejercerlo de manera unilateral.

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En los sistemas políticos contemporáneos aún democráticos, los tiranos pueden acceder al poder por vías legales, por medio de elecciones democráticas, en ocasiones son populistas y utilizan la demagogia, para no respetar la ley  e incurrir en la violación de derechos y libertades individuales.

Por tanto, es válida la calificación de un gobierno tiránico, para denominar aquellos gobiernos que se caracterizan por ser fuertemente demagógicos, arbitrarios y donde el tirano, hace uso excesivo del poder que detenta.

De acuerdo con esta descripción, la existencia de gobiernos tiránicos y de tiranos, ha sido una constante en el sistema político mexicano, con mayor énfasis en algunos periodos de gobierno. Y es que en México se ha instaurado la “lógica del poder (como) parte de la cultura nacional (…) que ha forjado una cultura política que une lo oligárquico con lo popular (…) en donde el poderoso o del que se cree todo poderoso ejerce un autoritarismo represivo y una manipulación populista” (González Casanova, 2010, p.62).

Por ejemplo, cómo no recordar actos de gobernantes tiranos, que han sido juzgados históricamente, por su exceso de poder.

Ahí está la matanza de estudiantes en Tlatelolco en 1968, con la complicidad de los expresidentes de la República Luis Echeverría Álvarez y Gustavo Díaz Ordaz, o la matanza de Acteal en 1997, para desarticular las bases organizadas de grupos indígenas en el mandato de Ernesto Zedillo Ponce de León o bien, la supuesta lucha contra grupos delictivos que desató olas de violencia en todo el país, ocasionadas por las órdenes del expresidente Felipe Calderón Hinojosa.

En las entidades federativas también se han visto relevantes acciones de gobernantes tiranos, como el caso del militar nacido en Teziutlán, Puebla, aficionado por los toros y caballos, considerado por muchos, como soberbio, ególatra y que llegara a ser gobernador del estado de Puebla en 1937, me refiero a Maximino Ávila Camacho, quien según información de diversas biografías, incendiaba pueblos, fusilaba prisioneros y gobernó Puebla con mano dura concentrando el poder en sí mismo, ejerciéndolo de manera perversa y desmedida, periodistas incluso, lo han llegado a comparar con Benito Mussolini.

Desafortunadamente en Puebla, ha sido recurrente la existencia de gobernantes tiranos, que ordenaron represión, encarcelamiento y uso de violencia extrema a estudiantes, campesinos y que por ello, no concluyeron su mandato de gobierno por la inestabilidad política que generaron, uno de estos gobernantes fue el Gral. Rafael Moreno Valle que sólo duró en el cargo,  3 años un mes y 21 días y que decir también del nefasto Gonzalo Bautista O'Farrill, que gobernó por espacio de trece meses entre 1972-1973.y que se caracterizó por los asesinatos de catedráticos y estudiantes de la BUAP.

Si bien es cierto, una de las razones de Estado, es la conservación de la armonía social y por eso el gobernante a nombre del Estado, suele utilizar la ley o la fuerza física para garantizar el orden social, no se justifica que el gobernante se convierta en un tirano, obrando al margen de la ley y que la utilice para realizar arbitrariedades que violen derechos humanos y sus garantías, pues en una forma de estado federal como la que tenemos en México, la Constitución Política de los Estados Mexicanos en su artículo sexto garantiza, la libertad de expresión en los tres niveles de gobierno, por lo que los gobernantes, tienen la obligación legal de respetar la crítica, la diversidad, de ser tolerantes ante los gobernados y corregir sus errores y no reaccionar de manera inmediata con violencia e intimidación, para mantener un control político enfermizo, ante la falta de capacidad y sensibilidad para el verdadero arte de la política y el ejercicio del gobierno.

Estimado lector haga un pequeño ejercicio de reflexión y juzgue por sí mismo, si quien actualmente gobierna en nuestro estado tiene el perfil de un tirano y su gobierno de una tiranía, bajo el disfraz de un régimen político pluralista y negando la existencia de un Estado de Derecho Democrático.

nish76@hotmail.com.

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