Teníamos entre 13 o 14 años e íbamos en segundo de secundaria cuando mis compañeros y yo decidimos formar una banda (pandilla) para hacer frente a abusos de otra pandilla, así generarnos una identidad. Nos organizamos porque había una bandita en el Centro de Cholula que nos buscaba individualmente en la salida del Centro Escolar Presidente Lic. Miguel Alemán (CELMA), nos intimidaban, algunas veces terminamos peleando con ellos; muchos otros habían sido asustados y otros más no se sentían seguros al salir de la escuela –yo era uno de ellos-, entonces decidimos hacer una banda para enfrentarlos.
La primera decisión que tomamos como banda fue nuestro nombre “3N”, como todas las bandas de Cholula el nombre le da identidad a la organización; la primera acción que tomamos fue salir a grafitear el nombre de nuestra banda junto con nuestras “placas” para hacer saber a las demás pandillas que había una nueva organización en Cholula. Saliendo de la escuela, 8:20 p.m. nos poníamos guantes para evitar pintarnos los dedos, tomábamos latas de pintura en aerosol y los 15 o 20 integrantes de la nueva pandilla salíamos a pintar las paredes del centro de Cholula generándonos identidad y haciéndole saber a las demás pandillas cual sería nuestro territorio.
Más artículos del autor
Este domingo fue asesinado Ricardo Cadena, un chico de 18 años que se encontraba grafietenado con gis una pared, un abusivo oficial sacó su arma y la accionó “accidentalmente” en su cabeza. Este lamentable incidente me dejó pensando –Qué afortunados fuimos yo y mis 20 amigos al no encontrarnos nunca con estos asesinos con uniforme llamados Policías Municipales de San Pedro Cholula, los cuales cometen accidentes mortales-.
La muerte de Ricardo Cadena no es un hecho aislado como lo anuncia José Juan Espinoza, el alcalde de San Pedro Cholula. El asesinato de este joven visualiza la brutalidad, la cual es causa principalmente de una crisis a los Derechos Humanos en San Pedro Cholula, desatendida por José Juan Espinoza desde 2014 y en segunda instancia por un desentendimiento a la juventud cholulteca, la cual necesita de espacios de expresión y organización donde puedan externar su identidad, no solo de bardas y pintura; aunado a estos dos aspectos, en Puebla se acaba de aprobar una ley que criminaliza al Grafiti sin diferenciar que sea artístico, de pandillerismo o pintas en manifestaciones. El problema es más complejo de lo que se piensa y este asesinato solo es la punta de un gran iceberg de problemas sin resolver en el municipio.
Como ya lo había mencionado veces pasadas, el abuso a los Derechos Humanos en Cholula por parte de las fuerzas policiacas es un problema muy grave sin ser atendido. En San Pedro Cholula existe debilidad institucional, impunidad y la violación al orden público por parte de sus elementos de seguridad, esto lo sabemos todos los cholultecas que hemos tenido un encuentro con la autoridad, pero también lo sabe la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH Puebla), la cual informó que para 2014 San Pedro Cholula contaba con 77 quejas, lo que posiciona al municipio como principal violador a los Derechos Humanos per cápita (por persona) en el Estado de Puebla.
En la columna de “El Aleph” del 13 de febrero de 2015 titulada “San Pedro Cholula, ciudad que temer” ya nos hacíamos la pregunta: ¿Qué podemos esperar de los agentes de San Pedro Cholula? Lamentablemente la respuesta nos llegó este domingo, podemos esperar ser asesinados “accidentalmente” por los elementos de seguridad que no entienden el valor de la vida, abusan de su autoridad y dañan a la comunidad cholulteca. El llamado que se hizo en esa ocasión no fue respondido por las autoridades.
El abuso a los Derechos Humanos ya se visualizaba pero José Juan Espinoza no tuvo respuesta a esta problemática. Al ser el alcalde de San Pedro Cholula es el encargado de las fuerzas del orden público, ósea, por orden jerárquico las acciones del Tránsito Municipal y de la Policía Municipal, son su responsabilidad, de tal forma que también es culpable del asesinato al haber hecho caso omiso a las problemáticas del municipio; el 16 de febrero se le cuestionó en su página oficial de Facebook sobre las acciones que pensaba tomar respecto a la problemática existente en el abuso de los Derechos Humanos, a lo que el respondió el 18 de febrero que la Contraloría Municipal trabajaba con Conapred para ofrece cursos de sensibilización y capacitación a los elementos de seguridad “enfocados a personas con discapacidad”. Al parecer el edil aun no entendía la magnitud de estos abusos de la autoridad, ya que “cursos de sensibilización enfocados a personas con discapacidad” no fueron suficientes para frenar la brutalidad de los oficiales.
Las políticas que se han llevado a cabo para solucionar el problema del grafiti han sido deficientes porque no contextualizan en el perfil de los jóvenes que pintan las paredes, el otorgarles paredes y pintura nunca será suficiente. Las pandillas muchas veces no tienen fines delictivos, sino de identidad, la carencia de actividades para la juventud en Cholula impide que estos jóvenes puedan organizarse en actividades culturales o deportivas que tengan consecuencias menos destructivas para el municipio, cosa que podría ser solucionada por las autoridades municipales si en verdad entendieran esta problemática.
En el municipio se generan grandes eventos culturales y deportivos, sin embargo se descuida a la juventud cholulteca la cual agrupa en otras organizaciones sus necesidades sociales. Grandes conciertos, festivales internacionales de Jazz y carreras gratuitas son las actividades culturales y deportivas que el municipio ha organizado últimamente, sin embargo, estas actividades no solucionan las necesidades de cultura y deporte de los jóvenes cholultecas que optan por actividades como el grafiti para mostrar su identidad; probablemente otra historia contaríamos sí el presupuesto para los grandes eventos se enfocara en Casas de la Cultura en cada barrio las cuales captaran a los jóvenes con actividades artísticas, sí en lugar de hacer carreras gratuitas se organizaran torneos entre los barrios y se generara una identidad a los jóvenes más saludable y productiva. Existen necesidades de la juventud cholulteca muy claras que no son atendidas y al contrario, son reprimidas por la brutalidad de Agentes de Seguridad Pública.
En conclusión, en Cholula sufrimos el asesinato de Ricardo Cadena, un joven cholulteca que ha muerto a causa de la mal interpretación de las necesidades de los jóvenes y por la brutalidad policiaca que vivimos los cholultecas día a día sin que el Presidente Municipal José Juan atienda de urgencia estos problemas. ¿Qué más podemos esperar de un municipio que no sabe ver los problemas, no sabe escuchar a su gente, pero si sabe hacer grandes eventos?
No queremos más muertes en Cholula, no queremos elementos de la Seguridad que abusan de su autoridad y pongan en riesgo nuestras vidas, no queremos a nuestra juventud asesinada y si todos los culpables fueran a la cárcel, también el edil de Cholula tendría su lugar tras las rejas.
Mi más sentido pésame a la familia y amigos de Ricardo Cadena, esto nunca tuvo que suceder…