Calificación dada por el célebre mafioso de la política priista Manlio Fabio Beltrones al sector de los ciudadanos que nos oponemos a la venta al mejor postor de los recursos del país, ahora tratándose del agua cuyo análisis debería de estar enfocado no al aspecto comercial, como lo hacen los priistas y panistas, sino en la base de que este elemento vital forma parte de un derecho humano inalienable y que por lo tanto siempre debe estar a disposición de todos los habitantes del territorio mexicano.
¿Quién le ha otorgado a la clase política la facultad de creerse dueño de este recurso que nos pertenece a todos? ¿Quién les concedió a este grupo de sátrapas el permiso para decidir en nuestro nombre el destino de los recursos naturales de México? ¿será que las amas de casa, los campesinos, los trabajadores, los empresarios y la sociedad en general nos habremos vuelto locos para aceptar ser entregados a la merced de unos cuantos comerciantes, nacionales y extranjeros, quienes, de ser aceptadas dichas leyes, podrán disponer a su criterio del uso y cobro por el servicio de este elemento?
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Desde luego que la justificada reacción de un sector de la sociedad, en especial de instituciones y organizaciones sociales especialistas en el tema, logró que la clase en el poder reculara temporalmente en su decisión, a sabiendas del elevado costo que la aprobación de estas leyes les causaría en el próximo proceso electoral, pero que no impidió las agresivas declaraciones del personaje en cuestión en contra de quienes pensamos diferente.
Así que habremos de esperar solo un corto periodo de tiempo para que, pasadas las elecciones, nos veamos inmersos en esta acción que habrá de exponer a los vendedores de la patria por un lado, pero que por otro dará la oportunidad a los ciudadanos de conciencia de defender y poner un alto definitivo al saqueo de la nación llevado a cabo por estos mercenarios del poder.
A manera de reflexión, estas acciones tristemente repetidas a lo largo de la historia humana por estos obscuros personajes de la política me permiten citar a Tomas Moro autor de la célebre obra Utopía quien nos refiere:
"Así, cuando miro esas repúblicas que hoy florecen por todas partes, no veo en ellas sino la conjura de los ricos para procurarse sus propias comodidades en nombre de la república. Imaginan e inventan toda suerte de artificios para conservar, sin miedo a perderlas, todas las cosas de que se han apropiado con malas artes... Y cuando los ricos han decretado que tales invenciones se lleven en beneficio de la comunidad, es decir, también de los pobres, enseguida se convierten en leyes".
De tal manera que la misma historia nos invita a descubrir y evidenciar las estrategias que procuren que las injusticias sean revestidas con el falso ropaje de la "legalidad".