Logo e-consulta

Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

La entrega anticipada del poder…

.

Juan de Dios Andrade

Politólogo. Analista político y asesor. Especializado en historia y política mexicana, geopolítica y geoestrategia, Historia de las ideas políticas, teoría política y análisis de escenarios. Autor de la columna Confines Políticos

Jueves, Enero 15, 2015

Se juegan el todo por el todo y la elección intermedia de 2015 será la antesala de la sucesión presidencial de 2018. El Presidente enfrenta un escenario más complicado de lo que cree o le han vendido sus allegados. Cuando las cosas se ponen muy mal, se abren dos posibilidades: lo peor y lo peor de lo peor. Lo primero, estriba en que aquellos que no te creen sumen más de la mitad del total ciudadano. Ese escenario lo dejamos atrás hacia mediados de noviembre pasado. Lo segundo, consiste en ya no importa la correlación “creen-no creen” porque la gran mayoría de los ciudadanos han decidido no creerte, digas lo  que digas, hagas lo que hagas. La desgracia de Peña Nieto es que el mal manejo de lo ocurrido en Tlatlaya e Iguala, pero sobre todo la actitud asumida ante la violencia caótica, lo minaron…

Así llegó el Presidente a 2015: con una losa muy pesada encima, que ya se refleja en las encuestas que unos y otros han hecho. La decisión ciudadana de no creerle a Peña Nieto se puede revertir. No será fácil pero tampoco es imposible. Lo dramático es que, para lograrlo, el gobernante debe estar decidido a realizar cambios de fondo y de rumbo, así como cosas espectaculares que convenzan, cuando el Presidente considera que puede resolver el problema tal y como hizo su planteo original de gobierno…

Más artículos del autor

Los extremistas, que en su mayoría gravitan en el entorno de López Obrador, presionaron para echarlo del poder de inmediato. De un lado, Peña Nieto forcejeaba con la gente del tabasqueño, mientras del otro parecía no tener idea de cómo neutralizar a otro tipo de extremistas que, más que por López Obrador, apuestan por la anarquía violenta…

Queremos resultados inmediatos por todas las décadas de injusticias y corrupción, pero lo que escuchamos es un discurso que nos anuncia los beneficios para el transcurso del año. Los tecnócratas mexicanos, que se han posicionado en el ámbito internacional, aseguran que en 2015 y 2016 creceremos por arriba del 3%. Basta escuchar al Banco Mundial y a Gurría para constatarlo. Nada más que hay un problema: la exigencia de justicia y de combate a la corrupción y a la impunidad quiere resultados para ayer…

Mientras tanto, la CETEG y la CNTE siguen haciendo de las suya. La respuesta desde Los Pinos o es insuficiente o de plano no sirve de nada porque no respetan a la autoridad. Los gobiernos locales se hacen a un lado o su acción se enfoca a evitar que los arrollen y le regresan el problema al Presidente. Los datos de las encuestas indican que la gente se cansó y en su gran mayoría decidió ya no creerle a Peña Nieto. Como lo han hecho notar otros columnistas, el Presidente se ha refugiado en eventos cerrados con tal de no exponerse al disgusto social, pero de todos modos lo asedian en su agenda diaria.

“Dos vías hacia el poder…”

Con su IV Informe, don Máximo llega al pináculo de su gobierno. ¿Logrará seguir así hasta el final del sexenio? Todavía le quedarían dos años adicionales para 2018, cuando deje la gubernatura. Por un lado, hay que reconocer que ha tenido visión en muchas de sus decisiones y, por otro, goza de la ventaja de haber sido antecedido por un gobernador muy corto de miras…

Don Máximo sabe que, al no producirse la renuncia de Peña Nieto, el mexiquense salió perdiendo porque a la vez se ha resistido a hacer cambios de gran calado en su gabinete y es notoria la actitud de rechazo por parte de la ciudadanía. Por decirlo de alguna manera: el Presidente debió “cambiar” su pretendida renuncia por algunos relevos en su equipo. Al no darse ni lo uno ni lo otro, la decepción se generalizó…

En parte también salió perdiendo López Obrador, que desea algún milagro que lo catapulte al poder sin pasar por una elección. Si MORENA quedase, como dicen los análisis prospectivos, alrededor del 13%, sería importante. Pero no le alcanzaría para la grande. En el momento en que más de ¾ partes de la ciudadanía decidió no creerle más al Presidente, es don Máximo el que podría capitalizar lo anterior…

Hay dos formas básicas de la entrega del poder por anticipado: renunciar a él o permanecer siendo otro el que dicte el rumbo a seguir. López Obrador quería lo primero y, contrario a lo que dicen algunos columnistas, falló. Ahora es el momento de don Máximo. Vean cómo llegó a 2015: con todas las candidaturas del PAN poblano en la bolsa y con un balance positivo de su cuarto año de gobierno. Hasta ahora su estrategia electoral y de control del poder le ha dado buenos resultados. Él sí está apostando a ganar las elecciones de aquí al 2018…

“Despolitización y posdemocracia…”

Se trata del escenario de la  despolitización o posdemocracia, según nos identifiquemos más con Nicolás Tenzer o con Colin Crouch. Se monta cuando en la sociedad existe la sensación de hartazgo por el cinismo con que se conduce la élite que detenta el poder y por la ruptura entre la una y la otra. La aversión de la ciudadanía hacia los políticos puede llegar a tal magnitud que o se niega a participar o si lo hace es para castigar a alguien. Por ejemplo, eso explica las dudas de López Obrador sobre ser candidato a diputado en las elecciones de este año. En el fondo, sabe que la decisión de Cuauhtémoc Cárdenas es acertada al salirse del PRD para adentrarse en la sociedad…

Además, los partidos y las élites son presa de los plazos cortos y de la lucha misma por el poder. Esto se aprecia precisamente en la actitud del Presidente de no hacer cambios en su gabinete con tal de no darles la razón a sus adversarios y no reconocer los errores. Ir contra lo inmediato y la lógica del poder se interpreta como derrota o fracaso…

Hoy, la situación de Peña Nieto es muy complicada y difícil. Hacia adentro tiene una ruta que se antoja accidentada para lograr con éxito que quien resulte su “delfín” logre llegar a Los Pinos. Sin duda, Beltrones ha sido un competidor muy inteligente y los hechos parecen darle la razón, pues desde afuera sus enclaves mediáticos insisten en la necesidad de cambios en el gabinete y en meter al orden a los rijosos. En Michoacán han ocurrido curiosas ejecuciones de algunos integrantes de las autodefensas y en Guerrero han asesinado a miembros del magisterio disidente. Por si fuese poco, acaban de matar a un juez. Manlio Fabio ha ampliado su margen de maniobra en el PVEM mediante su yerno, pero de no tener más espacios, los beltronistas tendrán que someterse o rebelarse…

“El otro Sermón de la Montaña…”

López Obrador sueña con repetir el esquema de las izquierdas latinoamericanas, sobre todo de las que llegaron al poder impulsados por las masas pretorianas favorables al autoritarismo. Ha reinterpretado el Sermón de la Montaña como populismo autoritario: “Venid a mí los que tengan hambre y sed de justicia”. Don Máximo prefiere hacerlo desde la óptica del autoritarismo pragmático porque en su cuarto año logró metas muy importantes de gobierno. En Puebla hay problemas de inseguridad, pero no al grado de los que tiene el Presidente y no existe la percepción de que la entidad se la haya ido de las manos. El mensaje de don Máximo es: “tengo todo bajo control y doy resultados”…

Vamos a ver cuál de las dos versiones del Sermón de la Montaña conducirá al poder. Por lo pronto, Peña Nieto rehúye a la opinión pública y actúa como si la crisis fuese menor. Don Máximo quiere que el Presidente permanezca hasta 2018, pero ser quien le determine el camino a transitar…

Hasta entonces…

Comentarios: confinespoliticos@yahoo.com

Vistas: 2589
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs