Desde el inicio de la administración del Presidente Enrique Peña Nieto se propuso establecer un programa integral de estabilización en el país; por ello, en el 2013 impulsó como tema prioritario las Reformas Estructurales, las cuales fueron consensuadas en el marco del Pacto por México.
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Sin duda alguna, el Pacto por México es el acuerdo político más relevante en nuestro país, permitiendo realizar grandes acciones y reformas específicas que proyectan a México hacia un futuro más próspero teniendo un común denominador: Incrementar y democratizar la productividad.
Con ello, México dio inicio a una nueva etapa de crecimiento sostenido e incluyente, en el que se espera incrementar la productividad para que todos los mexicanos podamos contar con mejores oportunidades y niveles de bienestar.
Esto será posible, gracias a que cada una de estas reformas están alineadas para que México alcance su máximo potencial, tal y como fue plasmando en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 y así sentar las bases para construir un México en Paz, Incluyente, Próspero, con Educación de Calidad y con Responsabilidad Global.
Un dato relevante para entender las Reformas Estructurales es comprender los tres[i] períodos: el primero -de 1984 a 1994- cuyo objetivo fue estabilizar la economía e impulsarla hacia el crecimiento, lo cual implicó en un primer momento promover cambios importantes en el papel que el Estado, es decir, una menor participación del Estado en la economía y dejar libre el paso al capital privado nacional e internacional; el segundo período -que abarca de 1996 a 2006- en el que se pretendió mantener el crecimiento económico sostenido a largo plazo, para ello se profundizó la apertura comercial a través de tratados comerciales como el Tratado de Libre Comercio con America del Norte; y finalmente, el tercer período donde fueron aprobadas por el Congreso de la Unión durante 2013.
Si bien el país está viviendo problemáticas en diversos ámbitos, el cúmulo de reformas constitucionales deben ser procesadas ya que se requieren las leyes secundarias y complementarias para su implementación a fin de lograr las transformaciones políticas y sociales que permitan al país transitar de una manera más efectiva a una mejor integración en la economía mundial.
Hoy en el momento de fortalecer a México, informémonos y hagamos nuestra parte para que México logre un crecimiento económico más acelerado, sostenido y sustentable en beneficio de generaciones presentes y futuras.