Las expresiones de solidaridad por lo sucedido a los estudiantes normalistas se han multiplicado.
Son muchas las muestras para acompañar el dolor ante los hechos o para protestar por lo acontecido, algunas condenan la desaparición, otras piden justicia de manera novedosa como las conocidas por su nombre en inglés de: flashmob.
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Algunas muestras de solidaridad fueron llamadas a participar en el esclarecimiento de los hechos, como lo es el Equipo Argentino de Antropología Forense.
Recientemente hemos sabido que el presidente Barack Obama dijo que Estados Unidos ofrece ayuda para averiguar qué le ocurrió a los estudiantes desaparecidos desde septiembre, como respuesta a una pregunta del entrevistador de la cadena Telemundo, lo que fue secundado después por el Departamento de Estado.
La Secretaría de Relaciones Exteriores y la Procuraduría General de la República no se han pronunciado en contra hasta el momento ¿Es posible que el gobierno de los Estados Unidos participara en las indagaciones del caso? Van algunas reflexiones:
- Si se tratara de intercambio de información institucional sobre el tema, no habría mayores cuestionamientos.
- Sin embargo, es poco probable que el gobierno de los Estados Unidos de América participe directamente en las investigaciones, con agentes del FBI trabajando en Iguala por ejemplo, porque el gobierno mexicano se vería cuestionado por posiciones nacionalistas.
- A la inversa ya se han dado muestras de solidaridad como lo fue en el caso del huracán Catrina en Texas en 2005, cuando el ejército mexicano ayudó a los damnificados.
- Imagínense, si se recibiera en reciprocidad un apoyo directo a favor de dilucidar las causas de lo ocurrido para encontrar a los desparecidos, no se vería como solidaridad, seguramente habría personas que tratarían de opacar el apoyo al considerarlo intervencionismo.
- Otras se dirigirían a cuestionar la capacidad del gobierno mexicano ante el caso, a tal grado de que se vieron obligados a recibir la ayuda, dirían en tono de protesta.
- Habría algunas personas que se pronunciarían en contra porque no es imaginable que un gobierno como el de Estados Unidos investigue la conducta de policías de un gobierno municipal de izquierda y menos aceptarían que se indagara sobre la conducta de un expresidente extraído de las filas del PRD, así como sus nexos político – criminales.
Hasta hoy no se sabe de protestas por la presencia de Guerreros Unidos o de Los Rojos en el estado de Guerrero, mas bien lo que parece gestarse es un consenso para que las autoridades emanadas del PRD gocen de impunidad ante los hechos.
La respuesta más socorrida del respetable sería: “No, por el momento no, gracias Señor Obama”.