¿Este es el tipo de diálogo que proponen para que no haya violencia en el país?
--¡No es con violencia!, --aseveró mi amiga,-- Quiero ir a manifestar mi descontento por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, y con sólo pensar que empiecen con sus quemas, sean infiltrados o no, me desanimo.
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--Tienes razón. Yo tampoco estoy con la violencia. ¿Qué propones?, respondí.
--Diálogo
--¿Con las autoridades? --Me miró desconcertada por la ironía en mis palabras. Y continué:-- Te voy a contar lo que sucedió en Tochtepec por optar por el diálogo y tú me dices tu opinión. Al edil de allá, Marcos Pérez Calderón, que ganó por las siglas del Partido de la Revolución Democrática (PRD) se le ocurrió, sin consultar a nadie, hacer una cancha de fútbol 7 en el centro de la Plaza de Armas de Tochtepec que data del siglo XVIII. Pero eso no es todo: durante la Revolución en ese preciso espacio los pobladores mataron al sobrino de Zapata, muerte que provocó que zapatistas quemaran el Palacio Municipal. Eso, como podrás comprender, partió la historia del lugar en dos: antes y después del incendio porque los archivos anteriores a 1910, se hicieron cenizas. La gente valora mucho la historia del pueblo, los hechos, los personajes, los lugares, en fin, que te puedo decir. Entonces llega este edil del PRD y decide construir su cancha. El pueblo inconforme quiere dialogar con él. ¿Y adivina qué? Ni los recibe. El pueblo lo exigir y los amena con la #ley bala, y no sólo eso. Un día el pueblo se juntó para exigir ser tomados en cuenta y llevar la cancha a votación en vivo, ya que los ediles se van y ellos se quedan con las porquerías que hacen. ¿Y adivina qué? La mayoría de la gente levantó la mano para que no se hiciera la cancha. ¿Y adivina qué? El edil decidió que sí haría la cancha y la gente ahí reunida, se enojó y lo rodearon. Pensaron tomar la Presidencia Municipal, no lo hicieron, lo pensaron. El edil llamó a la fuerza pública y demandó a los que pudo ante las autoridades. Pero eso no es todo: el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Delegación Puebla, le concedió el permiso con ciertas condiciones. ¿Y adivina qué? El edil se pasó por el arco del triunfo las reglas y la construyó como se le dio la gana.
“Demandados los pobladores solicitamos intervención de la Secretaría General de Gobierno (SGG). Firmamos compromisos. ¿Y adivina qué? Nosotros cumplimos todos y cada uno de los acuerdos firmados. Y el edil ninguno. Se los pasó por el arco del triunfo. Cero y van dos. Fuimos a la delegación del INAH, y también hubo acuerdos. ¿Y adivina qué? El edil se los pasó por tercera vez por el arco del triunfo. Cero y van tres. Nos movimos para que el INAH nacional interviniera, Senadores y Diputados federales y locales del PRD, su dirigencia estatal, la Presidencia de la República, en fin, qué te puedo yo decir, tenemos todos los oficios que enviamos. ¿Y adivina qué? A nadie le importó: ni al PRD, ni al INAH ni a la SGG, ni a los Senadores, ni Diputados federales ni locales, ni a la Presidencia de la República. Cero y van cuatro, El último acuerdo en la SGG fue que se harían votaciones para ver si se quedaba o no la cancha. ¿Y adivina qué? Nos dicen que por cuestiones del nuevo Instituto Nacional Electoral (INE) no se puede. Y los pobladores no quieren hacer una consulta abierta porque el edil siempre toma represalias con amenazas, intimidaciones, les quita beneficios de los programas federales y estatales que se manejan a través de la presidencia municipal, y el pueblo tiene razón en no querer. Entonces, cero y van cinco. El diálogo que ‘logramos’ valió total y absolutamente madres. Total y absolutamente…
“Ahora el edil, que todo lo manipula y desinforma, dice que nada más éramos una bola de revoltosos y que va la segunda etapa de las canchas porque se hace lo que él dice.
“¿Ese es el diálogo que propones?”
Mi amiga no tuvo respuesta.