De antemano, la sucesión presidencial de 2018 se está planteando de una manera muy particular en torno al bien y al mal. Antaño, en las películas y en la literatura podíamos ver roles que, de algún modo, reflejaban el mundo en que vivíamos: estaba claro quién era el bueno y quién el malo, así como la víctima y los partidarios de cada cual. La concepción se enmarcaba en la lógica de la Modernidad maniquea. Todo eso cambió conforme se asentó la globalización y emergió una forma distinta de entender la realidad. En los medios de comunicación se comenzó a difundir una cosmovisión en la cual nadie era totalmente bueno ni tampoco totalmente malo. No se trataba de aceptar que somos seres moralmente frágiles, con una naturaleza afectada por el mal y por lo tanto capaces de hacer una u otra cosa en función de nuestras decisiones…
Se intentaba eliminar toda diferencia entre el bien y el mal. Hay varias formas de hacerlo: una es con polarizaciones ético-políticas típicas de la Modernidad, porque tenemos defectos y virtudes y nadie puede garantizar que sólo hará lo bueno. Otra forma es “acercar” demasiado al bien y al mal ´para que con facilidad pierdas de vista la frontera entre ambos, hasta el punto que podrías no distinguirlos. Esto es lo que está ocurriendo en nuestra sucesión presidencial adelantada. Es una estrategia a medio camino entre las dos concepciones éticas…
Más artículos del autor
Dichos aspectos despiertan poco interés por que nos atraen más las grillas y la lucha por el poder. Pero al margen que se reconozca, lo cierto es que se terminan vinculando con lo bueno y lo malo…
El gran éxito de los asesores del Presidente no es lo ocurrido en Chalchihuapan ni el video sobre la “fiesta” panista, tampoco el escándalo en que se encuentra Jorge Luis Preciado por las acusaciones vertidas por el senador José María Martínez. Son elementos importantes pero no decisivos. La clave está en que lograron meter a don Máximo en el juego moderno-global del bien y del mal…
El objetivo inmediato es hacer llegar al PAN a su 75 aniversario en medio de escándalos y acusaciones por presuntos actos inmorales o de corrupción. Así quieren que entre a la recta final del año y se enfile a la elección intermedia y a la presidencial. Vamos a ver si también aparecen más videos de fiestas o “encuentros privados del tercer tipo”…
“La estrategia del desdoblamiento…”
Para que los planes funcionasen bien, los asesores del mexiquense necesitaban una serie de desdoblamientos, sobre todo en el PRI, PAN y PRD-izquierda. En el PRI se hizo al modo de un contraste entre el “viejo” y el “nuevo”, seguido de lo relativo al “nuevo” y “viejo” México. Por la lucha de poder que se desató en el PAN, primero se desdobló entre la gente de don Máximo y los tradicionalistas y yunquistas, para agregar otro entre los maderistas-morenovallistas y calderonistas. El PRD tuvo un desdoblamiento entre “Los Chuchos” y las huestes de AMLO, para sumar otra entre Cuauhtémoc Cárdenas y Carlos Navarrete. Sin embargo, el objetivo ético-político requería proceder con clonaciones…
“La estrategia de la clonación…”
Como lo abordamos en otra entrega, don Máximo iba “como cuchillo en mantequilla” y se enfiló a clonar el sistema financiero y electoral del PRI que, en honor a la verdad, demostró no haber perdido del todo. Quizá fue la euforia del éxito, pero nadie se percató que los estrategas del Presidente montaban otras clonaciones. En el ámbito de don Máximo tuvieron un “punto ciego” en la conducción del proyecto presidencial…
Clonaron las posiciones de Cárdenas y López Obrador en el tema de las reformas, no para descarrilar los planes del Presidente, sino para hacer contrapesos y dividir al PRD y a las izquierdas. Por los motivos obvios, casi en automático Manuel Bartlett coincidió. La idea es impedir que don Máximo sume a todo el espectro electoral izquierdista y para contrarrestar, el poblano necesita el control absoluto del PRD…
Asimismo, clonaron el “viejo” PRI, sobre todo su autoritarismo para proyectarlo en don Máximo. Esto no hubiese funcionado sin la cooperación de la contraparte que fue endureciendo sus posiciones. Ahí es donde encaja Chalchihuapan y las juntas auxiliares. ¿Por qué la imagen del “viejo” PRI? Simple: para “inyectarle “el mal” y difundir que mientras Peña Nieto abandona al “viejo” PRI, don Máximo se aferra a él…
De paso generaron la imagen de que el PRD no era tan bronco ni opuesto a las reformas, ni el PAN tan democrático ni limpio…
“La batalla por la propuesta…”
Peña Nieto pretende desfondar la propuesta de don Máximo. Por eso desdobla y clona lo que hace su adversario. En el fondo, quiere que llegue al 2018 sin ella. Del lado de don Máximo concluyeron que si el PRI no había perdido totalmente su maquinaria electoral, debían quitársela. Pero como tenían otra vez la Presidencia, no iban a poder arrebatársela fácilmente. Además debían considerar las proyecciones de cada partido, que muestran que nadie está en condiciones de rebasar el 50% de los votos. Por eso necesitan la estructura del PRD o al menos la mayor parte de ella. También implica contar con más recursos en los procesos electorales. Controlar a dos o más partidos amplía el margen económico…
En mi opinión, las posibilidades de don Máximo para ser presidente de México van de la mano con la importancia de contar con una propuesta política real. Para ello, debe salirse del esquema en que lo han metido los estrategas presidenciales. Si hablamos de clones, significa que son iguales o que al menos lo parecen. Hace falta establecer cuál será la diferencia entre su propuesta y la del PRI de Peña Nieto y el “viejo” PRI…
Todavía hay margen. Los temas usados en su contra no han tenido el impacto nacional deseado por sus contrincantes y los efectos son más locales, aunque no desdeñables (estropearle su sucesión). Como sea, van a vapulearlo con asuntos poblanos para que desista de llegar a Los Pinos. Unos y otros esperan el informe de la CNDH, siendo evidentes las presiones de ambos lados. No hay duda que, al margen de su contenido, se intentará potenciarlo. Si es a favor, alegarán que don Máximo manipuló a la CNDH y si es en contra, con mayor razón harán ruido…
No va a ser fácil, pero si lo señalan por ser autoritario no hay otra salida que fortalecer la democracia en el PAN y en la sociedad. Basta ver que en el PRI la línea discursiva es “unidad e inclusión” para percatarse que, directamente o por contraste, le pegan…
La competencia reactivada con Peña Nieto por los resultados y la visión de futuro es una parte. Sus adversarios esperan que en sus dos últimos años se cumpla lo de otros sexenios: el debilitamiento propio de toda sucesión. Desmontar el calendario del poder para evitar que los conflictos y coyunturas coincidan, no resuelve los problemas. Sólo los pospone y se trata de darles solución…
El PAN lo demostró en 2000 y 2006. El mejor remedio contra el autoritarismo o el riesgo de una regresión, es la democracia. El PRI era sinónimo del pasado. Por eso debió asumirse la herencia democrática del PAN. Hoy han dado la voltereta: don Máximo y el PAN son catalogados como autoritarios, corruptos y portadores de todos los vicios de antes. Esto es lo que hay que resolver y requiere recuperar la noción no de “los buenos” contra “los malos”, sino entre “lo bueno” y “lo malo”, que es distinto…
Hasta entonces…
Comentarios: confinespoliticos@yahoo.com