Durante esta semana estoy terminando la edición de un número especial para la revista Information Polity sobre datos abiertos. Con datos abiertos me refiero principalmente a datos producidos por el gobierno que se hacen disponibles al público en general, con licencias que permitan su re-uso, con el propósito de que los ciudadanos desarrollemos aplicaciones que generen valor para todos. El tema ha generado un interés entre los gobiernos del mundo tanto a nivel nacional como local, especialmente después de que se formó la Alianza para el Gobierno Abierto, acuerdo internacional al que México se unió desde Septiembre de 2011, y que promueve la apertura de datos alrededor de problemáticas específicas en cada país.
Se espera que las iniciativas de datos abiertos traigan un sinnúmero de beneficios como el incremento en la participación ciudadana, la innovación y –principalmente—la solución de problemas importantes de la sociedad. No obstante, nos ha hecho falta pensar en qué hace falta hacer para que la estrategia sea exitosa en la obtención de estos beneficios. Mis colegas Anneke Zuiderwijk, Marijn Janssen y Chris Davis de la Universidad Tecnológica de Delft proponen siete elementos clave para capitalizar estos beneficios:
Publica Datos Abiertos en Internet.- Por supuesto que el primer paso es publicar datos con licencia de re-uso en el Internet. Más aún, estos datos deberían de hacerse públicos utilizando formatos que faciliten su re-uso. Utilizar archivos PDF es mala idea, porque utilizar los datos que hay en ellos implica a veces re-escribir los datos en otra aplicación.
Ofrece herramientas de búsqueda y visualización.- La exploración de los datos para encontrar un uso apropiado de los mismos es un primer paso en la capitalización de los beneficios, y para ello, lo primero que debe hacerse es facilitar su búsqueda y visualización en diferentes formas. Estas herramientas deberían ser intuitivas y accesibles.
Promueve espacios para el análisis de los datos.- Una vez que es possible encontrar los datos y visualizarlos de distintas formas, es importante tener espacios donde los ciudadanos puedan discutir formas de análisis o formas de combinar datos relevantes de distintas fuentes para enriquecer su uso.
Promueve espacios de retroalimentación al proveedor de datos.- Dado que los datos que se abren al público se generan en los sistemas transaccionales del gobierno con usos particulares, lo más probable es que no estén listos para otros usos desde la primera vez, así que los actores involucrados deben estar listos para ajustar el formato inicial y ofrecer nuevas versiones que se adapten mejor a los nuevos usos de los datos.
Ofrece pistas sobre usos de los datos.- Siempre que sea posible sugiere usos alternativos de los datos basados en problemas conocidos o ideas generadas entre los actores que producen los datos inicialmente. Estas ideas son semilla de nuevos usos e ideas dentro de la ciudadanía.
Establece un sistema de calidad.- Los datos que se abren al público deben ser continuamente auditados para asegurar su calidad.
Crea y publica definiciones claras de los datos.- Estas definiciones, conocidas como meta-datos, facilitan no sólo el uso de los datos de forma automática, sino que permiten también conectar datos de distintas fuentes más fácilmente.