Todos hemos escuchado la frase “Felicidad al comer y no engordar”, lo cual me recuerda que los consumidores nos sentimos impulsados a la compra de bienes o servicios debido a elementos motivacionales, algunos conductistas que analizan el comportamiento del consumidor, hacen una distinción entre motivos racionales y motivos emocionales.
Shiffman, en su libro Comportamiento del Consumidor define al término racionalidad, como el sentido económico tradicional, en que el consumidor evalúa alternativas con base en criterios como tamaño, peso, precio o kilómetros por litro, mientras que los motivos emocionales implican la selección de productos de acuerdo a criterios personales o subjetivos, tales como, el orgullo, el temor, afecto o estatus. Entonces, ¿Cómo responden las marcas ante ello? y los consumidores ¿Qué productos seleccionan para no engordar y ser felices?.
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Brand Share
Según datos de Euromonitor Internacional la categoría de productos saludables empacados ha tenido un crecimiento de 6% en 2012, solo un punto más arriba a comparación al año 2011, aunque pareciese poco, para las marcas, es un crecimiento importante, ya que los consumidores presentan una tendencia más hacia los alimentos sanos, particularmente la incorporación de alimentos altos en fibra y enfocados al mercado infantil.
El mismo estudio refiere que las compañías participantes son lideradas por Kellogg de México, la cual representa la parte más alta del value share con un 14.2%, seguida por la empresa Quaker de México participando con un 12.3%. La primera empresa participa con la marca All Bran dominando el Brand share con un 11.6% y la marca Quaker Instant Oatmeal perteneciente a la empresa Quaker de México participa con un 5.3%.
Las marcas
Considerando estos datos duros, podemos inferir que las marcas tienen una gran aceptación en el mercado porque alcanzan los elementos motivacionales que buscan los consumidores que es “no engordar” y por ello son comprados, pero: ¿Realmente las marcas ofrecen lo que esperan los consumidores?.
Recientemente encontré un artículo que explica las propiedades del producto All Bran, el dominante del Brand Share, el cual contiene tres diferentes tipos de azúcar: azúcar, extracto de malta y maltodextrinas, alguien que consuma de manera frecuente este tipo de productos tiene mucho mayor riesgo a padecer obesidad y diabetes.
Por otro lado, el estudio, hace referencia sobre la porción, una porción de 40g la cual es media taza de cereal equivale a una cucharada y media de azúcar, pero un adulto no consume media taza de cereal, más bien consume entre una y una y media tazas, por lo que esta porción equivale a 4 y medio cucharadas de azúcar, esto constituye del 60 al 84% de la azúcar máxima tolerada que un adulto puede consumir para todo el día pues la cantidad de azúcar máxima tolerada diaria para un adulto, es de cinco a siete cucharadas cafeteras de azúcar para todo un día, de acuerdo con la Asociación Americana del Corazón (AAC).
Quisiera referir una frase de Adela Cortina, catedrática de la Universidad de Valencia, cuando explica la relación entre consumir y existir, “El consumidor no es soberano porque no conoce las consecuencias que tienen los productos que consume, ni para él ni para el medio ambiente”, en su momento pensé que no era así puesto que las normas de etiquetado exigen mencionar los ingredientes y las calorías que contienen, pero se observan dos elementos importantes, el primero que el consumidor desconoce las porciones necesarias a consumir y por otro que las marcas comercializan productos en presentaciones grandes sin un cuidado en cuanto a las porciones recomendadas de las Asociaciones de Salud.
Como actuar
Si el comer y no engordar sugiere tensión en los consumidores y las marcas con el fin de vender utilizan elementos motivacionales emocionales y racionales tales como figura esbelta, porciones grandes y precios económicos, recomiendo que los consumidores se informen sobre la compra, ya que puede ser que el producto sea saludable pero las porciones pueden no ser las adecuadas, recurrir a los especialistas en nutrición y medicina sería lo adecuado.
Por otro lado, las marcas deben de cuidar esas promesas motivacionales utilizados en sus productos, empaques y publicidad, no solo es vender productos, recordemos que la responsabilidad social es importante, hay que cuidar a los clientes. Los consumidores son personas que buscan productos que se adapten a sus nuevos y cambiantes estilos de vida, no quieren pertenecer a la estadística de obesidad o sobrepeso, considero que un área de oportunidad para las marcas sería empacar por porciones, no estoy diciendo que dejen de empacar como lo hacen actualmente, sino más bien que realicen empaques múltiples de acuerdo a las porciones requeridas con el fin de apoyar a los consumidores en esa meta del comer pero no engordar y permitirles ser soberanos en cuanto a la selección de compra, como lo sugiere Adela Cortina.
Para un consumidor encontrarse con artículos que señalan a su producto favorito, genera desconfianza, pierde credibilidad y por ende afecta la imagen de la marca.
http://elpoderdelconsumidor.org/analisisdeproductos/radiografia-de-all-bran-de-kelloggs-40-g/