La palabra desarme implica la acción de dejar las armas y en específico retirar el armamento a una persona, grupo o país, sea de orden convencional o nuclear.
Las autodefensas en Michoacán se desarmarán, al menos así se anunció, bajo un proceso cuyas etapas principales serían:
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- Hasta el 10 de mayo los grupos de autodefensa y los gobiernos federal y estatal trabajarán en coordinación para ubicar objetivos del crimen organizado.
- Los grupos de autodefensa se obligan a registrar sus armas a más tardar el 10 de mayo.
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Sin embargo, líderes de esos grupos señalaron que deben "guardar" las armas y no pueden movilizarse con ellas y aclararon que no aceptan su desarme, sino sólo el registro de armas: “habría una especie de permiso para que las autodefensas sigan teniendo AK-47 o cuernos de chivo, así como AR-15, para defenderse de ‘enemigos’ del crimen organizado en la entidad”.
Agregó: "Se nos van a dar garantías para tener siempre con nosotros un arma, porque corremos el riesgo de un cazador solitario, ¿mucho ganadero necesita sus armas largas? aclaramos que nadie va a poder andar con sus armas en los pueblos, ni para ir a las tortillas, todo debe ser con absoluta discreción, se nos darán documentos para traer armas".
Los procesos de desarme en casos de conflictos bélicos tienen sus vicisitudes, se presentan avances, retrocesos y diferencias, porque el objetivo principal no es el desarme como tal, sino que éste es un paso previo para algo de más largo alcance como objetivos de orden sociopolítico.
Así sucedió en los casos de Guatemala y El Salvador con las guerrillas, por citar países geográficamente cercanos, donde el desarme fue uno de los acuerdos de las pláticas de pacificación junto a la incorporación de las fuerzas beligerantes a la vida institucional.
El gobierno mexicano tuvo la suficiente estatura moral para erigirse como parte mediadora en los conflictos centroamericanos, esperemos que en el caso de Michoacán se reproduzca una lógica similar.
Recordemos las palabras de Kofi Annan para este caso: “Hoy, la seguridad se entiende cada vez menos en términos militares y mucho más como la ausencia de conflicto. Es de hecho un fenómeno que abarca el desarrollo económico, la justicia social, la protección del medio ambiente, la democratización, el desarme y el respeto a los derechos humanos”.