Germán Sánchez Daza y Guillermo Campos Ríos
Investigadores de la FE BUAP
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El objetivo del evento* es ante todo un reconocimiento a una de las organizaciones sociales más importantes de nuestra entidad, la cual ha levantado como bandera no solo la reivindicación de sus demandas como sector social explotado y excluido, sino que además se ha planteado luchar por la democracia, la búsqueda de una alternativa de izquierda, basada en la crítica a la explotación capitalista y al autoritarismo estatal.
En su constante lucha ha estado presente en las más diversas acciones que han emprendido los obreros, campesinos, colonos, estudiantes, choferes, etc., en los últimos cuarenta años.
Los universitarios que estamos reivindicando la universidad pública y autónoma -que la consideramos como un espacio social que busca incidir en la construcción de una mejor sociedad, cultivando e impulsando las reivindicaciones que benefician a la población, en especial a los más necesitados- no podíamos, ni debíamos, dejar desapercibida la celebración del aniversario 40 de la Unión Popular de Vendedores Ambulantes, 28 de Octubre.
La 28, como le denominamos entrañable, solidaria y respetuosamente, ha incidido ampliamente en la conformación de la sociedad que hoy vivimos, su presencia como organización social independiente permitió construir y reconstruir frentes amplios de resistencia a las prácticas autoritarias y represivas de los gobiernos en turno, fueran los Morales Blumenkron, Jiménez Morales, Toxqui, Piña Olaya, Bartlett, Marín o Moreno Valle.
En su entorno se agruparon en diversas ocasiones organizaciones ferrocarrileras, telefonistas, electricistas, obreros industriales (Kryopac, Conelec, VW), campesinos (de la región de Valsequillo, Tepeaca, Tecamachalco, Atlixco,…), comerciantes, amas de casa, colonos, taxistas, maestros, etc., etc. La denominación de los frentes ha variado, pero los fundamentos son los mismos: lograr la organización social para resistir el embate gubernamental, alcanzar mejores condiciones de vida e ir construyendo los caminos hacia una transformación del sistema imperante.
Su persistencia, su solidez como organización independiente, les ha convertido en un objetivo social a reprimir y extinguir. La represión y persecución de sus miembros y líderes ha sido algo continuo, no ha importado violar leyes y derechos, lo fundamental para el poder ha sido anular su capacidad de organización, de convocatoria y aglutinamiento; pero ellos ahí están, continúan.
El vínculo de los universitarios con la 28 ha sido desde el origen, su surgimiento se da en un contexto en el que las luchas sociales, la construcción de una sociedad democrática, tenía como núcleo a los estudiantes; el enfrentamiento con la derecha, con los reaccionarios del Frente Universitario Anticomunista (FUA) y demás agrupaciones empresariales retrógradas, tenía como escenario a la Universidad; el movimiento estudiantil de los setenta estaba vinculado, tenía sus raíces, con los movimientos de reforma universitaria de 1961, el 64 de los lecheros, el glorioso y trágicamente reprimido de 1968 y el de 1971.
De manera cercana, hay que recordar los Comités de Lucha y la fundación de la Preparatoria Popular Emiliano Zapata, como dos elementos centrales que permitieron el vínculo con el movimiento popular de esos años, entre ellos el de los ambulantes. Algunos de estos estudiantes se comprometieron plenamente en la construcción de una sociedad más justa, optaron por la militancia comprometida, consecuente, en la conformación de organizaciones sociales y políticas de izquierda.
1973, es una año de agudización de los conflictos sociales y políticos, el enfrentamiento abierto con la derecha poblana llegó a su punto más álgido, en el año anterior, la Universidad había sido cercada y varios estudiantes y catedráticos tenían órdenes de aprehensión; cuatro acontecimientos ilustran el clima que se vivía en ese año de 1973: el primero de mayo son reprimidos los estudiantes con el saldo de varios muertos, la posterior destitución del gobernador, la represión de los ambulantes en octubre y la fundación de la UPAEP. Estos acontecimientos dan una clave de lo que acontecía en esos años.
Desde ese año a la fecha, la sociedad poblana, la vida universitaria y las luchas de las organizaciones sociales se fueron transformando. En el caso de la Universidad, como sabemos, se impulsó el modelo de Universidad Crítica, Democrática y Popular, la cual fue encabezada por la izquierda, hegemonizada por la corriente del PCM; posteriormente, hacia fines de la década de los ochenta, el estado nuevamente buscó apropiarse de la conducción universitaria, en esta ocasión a través de las políticas educativas y de la imposición de un modelo educativo.
A partir de 1990, se impuso, un modelo que si bien ha tenido diversos nombres, lo esencial fue la limitación de la matrícula, la conducción autoritaria de la Universidad y la desaparición de todos los espacios democráticos, incluida la destrucción de nuestra organización sindical, el SUNTUAP.
Durante esa trayectoria, la UPVA, sufrió también fuertes embates, incluida la encarcelación de su líder, pero también consolidó su organización. Si bien la Universidad dejó de ser el núcleo de las luchas sociales, los trabajadores universitarios mantuvieron la defensa de su sindicato, y en este camino siempre recibieron la solidaridad de la UPVA.
Al mismo tiempo, la amplia y profunda riqueza de la experiencia de organización, combatividad y resistencia de la 28, ha sido foco de atención de las investigaciones y tesis de diversos universitarios, quienes han intentado aportar una sistematización y análisis de la experiencia, si bien han sido estudios esporádicos, sí nos ilustra que se han realizado otro tipo de vínculos.
Hoy, a cuarenta años de organización, de resistencia, para nosotros los universitarios, en particular para los académicos que participamos en el Doctorado de Economía Política del Desarrollo, es un honor poder festejar el 40 aniversario de la UPVA. Comprendemos que la lucha contra el neoliberalismo, la reivindicación de una sociedad más justa, democrática, atraviesa por la organización de los excluidos, de los más pobres; consideramos que la existencia, vitalidad, capacidad organizativa y posición crítica e independiente de la UPVA es fundamental para avanzar en esa lucha. Por esto, podemos estar contentos.
VIVA LA ORGANIZACIÓN Y LUCHA INDEPENDIENTES.VIVA LA 28 DE OCTUBRE.
*Texto leído en el acto de homenaje a la UPVA en la Facultad de Economía de la BUAP.