Otra vez un periodista dice lo que acontece en la UAP. A diferencia del “nigromante” que con torpeza indica y fija su tarea, éste también director del periódico “E-consulta”, cuestiona su presente y futuro. Para esto se sirve del discurso del nuevo rector en su toma de posesión; relieva sus propuestas hasta convertirlas en baremo de lo que la UAP es hoy. Y, entonces, la máxima casa de estudios del Estado aparece sombríamente proyectada; y no es la descripción de ella sino lo que con intención sugiere lo que será, hace que se la perciba más desolada de lo que ya está.
Eh aquí en apretada síntesis la muestra. En su “El Petates y El Parchís” dice: “Para construir la Universidad del siglo XXI, lograr la internacionalización de la BUAP y la mejoría de su calidad académica y planta docente, el rector Alfonso Esparza Ortiz requiere de aliados valiosos en las unidades académicas de la Institución.- Sin embargo, algunos de los candidatos que se perfilan para ser directores en las nueve unidades académicas –donde el 30 octubre habrá elecciones- dejan mucho que desear, pues sus perfiles no encajan para nada con el proyecto de Universidad que prometió en su discurso de toma de posesión.”(E-consulta 10-10-13)
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A esto le sigue la descripción pura y simple de lo que la UAP es hoy; es decir; toda la parafernalia con que la presentan desde que es Benemérita –la mejor universidad de México- ha terminado en la “corte de los milagros”. ¡Eh aquí su dictamen! O, mejor, lo que pro-hija: “en la preparatoria Alfonso Calderón, el aspirante con más posibilidades de convertirse en… (director) es un viejo porro de la Facultad de Derecho… Se trata de Antonio Carcaño Morales, conocido como “El Petates”… (el) hoy maestro en Ciencias de la Educación operaba y traficaba la venta de calificaciones. Siendo estudiante controlaba el Depto. Escolar de esa Facultad… tuvo como cómplice de sus excesos a… Nicolás Cerón Herrera, alias “El Parchis” quien paradójicamente es su rival en la contienda por la dirección…”(Idem)
Esta fantástica historia –y la del nepotismo- es asombrosamente real, acontece en la UAP y fue incubada en el seno de la “excelencia” propalada por los mass media. Y el poner ante la Opinión Pública hechos que parecía no tener lugar en la Benemérita Institución constituye, de suyo, proeza realizada; lo cual es de mérito para la “Corte de los Milagros”.
Pero el que escribe la afamada “Corte de los Milagros”, Rodolfo Ruiz con esto cuestiona a la UAP en la persona del nuevo rector; lo presenta como conclusión de la historia que elabora: “Con cuál de estos personajes el rector Alfonso Esparza construirá la Universidad del siglo XXI? ¿En quién se apoyará para la internacionalización y posicionamiento de la BUAP en el mundo? ¿Con “El Petates”? ¿O acaso con “El Parchis”?”(Idem)
El cuestionamiento es, así, sin acierto. Veamos por qué:
Este definir lo que es la UAP proyectada en lo que será es cuestionamiento capital, ciertamente. Y contiene doble propósito que apunta a desnaturalizar el proyecto del nuevo rector. Pues al nivelar –rebajar- dichas propuestas a la realidad que vive la UAP, el cuestionamiento se torna crítica que no logra sustento: lo que todavía no es no se sostiene en lo que ya es; es decir, las propuestas cuestionadas son lo que será la UAP cuando sean realidad y la historia que relata son hechos que la UAP vive hoy. La crítica se torna, así, en algo insustancial: un simple proyecto por realizar encadenado a hechos reales no tiene sentido de realidad. Y de aquí emerge el otro propósito: medir con la vara del proyecto lo que ahora pasa en la vida real de la uapachosa, es, por decir lo menos, tendenciosa. De ahí que el cuestionamiento sea en sí mismo la afirmación tácita de que el proyecto del nuevo rector es irrealizable; y esto por factores ajenos a él. Así el cuestionamiento cae, por fuerza de su propia inercia, en el campo de la opinión: es el punto de vista del periodista. Y punto.
Y, finalmente: si el nuevo rector comienza limpiando la casa, con vistas a levantar todo obstáculo posible en la camino hacia la Universidad del Siglo XXI, comenzaría por hacer algo real.
Al margen de esto la historia que Rodolfo Ruiz ha elaborado es valiosa por si misma. Y para ser esto –es decir, desenvolverse como tal- no tendría que limitarse a 2 preparatorias sino señalar lo que ocurre en el resto de sus dependencias. Así elevaría su labor hasta constituirlo en un propósito, el cual sería propio de la función periodística. Esto comenzaría por cobrar forma, por ejemplo, si apunta a romper el círculo vicioso que “la Institución” y los mass media crearon con vistas a formar opinión favorable en torno a la excelencia en la UAP, una de las mejores universidades de México y otras tantas cosas que, sobre todo, difunden en la televisión haciendo que el público consienta y tome como reales hechos que no son. Lo recursos financieros destinados a esta campaña –no se sabe cuánto es- falta que sean mostrados como innecesario y que, a la postre, resultó insulso, y que bien podían servir para convertir en “bibliotecas”(sic) las salas de lectura de las unidades académicas que sólo cuentan con unos cuantos ejemplares, etc.
Por otro lado, Rodolfo Ruiz refiere el nepotismo que durante 10 años practica Benjamín Jaime Pérez Romero, director saliente de la Preparatoria “Enrique Cabrera Barroso”, como causa –entre otras- del “nivel académico de esta unidad ha venido a la baja…”(E-consulta 11-10-13) Y como prueba refiere la “prueba enlace 2013” comparándolos a los resultados obtenidos por las otras preparatorias de la propia Institución. Esto también es crítica periodística que para ser válida y real debería compararse en el examen de admisión a la propia BUAP, entre sus propios postulantes y los que vienen de otras Instituciones; y ver qué porcentaje aprueban de una y otras. Y esto ante un examen que aplica una Institución ajena.
El nepotismo que señala Rodolfo Ruiz, es el que realiza el director saliente en favor de su hermano para heredarle su lugar. Y señala las irregularidades que comete el director que, legalmente, no tiene participación alguna en el proceso electoral. Y también su situación política desventajosa frente al nuevo rector, y en pugna con otro grupo político identificado con el director saliente de la Facultad de Derecho. Puede ser, pero no es lícito señalar al Dr. Rogelio Sánchez López –candidato opositor- como gente cercana a éste sin que haya declarado tal; no es Narista y punto.
Pero el nepotismo que importa no es la minucia que tiene lugar en alguna preparatoria que –al fin de cuentas- no cuenta, sino el que se practicó en la BUAP de la excelencia académica. Esta Benemérita Institución ha sido sometida a un nepotismo feroz. Tanto que un operador –académico de cierto nivel- de un rector saliente, murmuraba que la BUAP ahora es manejada por un vendedor de… en el… Y nadie ha dicho nada en esta Puebla donde no pasa nada sin que sea percibida. El tal manejó la UAP a su arbitrio y libre albedrío por tanto tiempo que no tuvo objeción alguna; y esto ni siquiera ahora que –dicen- está fuera de circulación; él y su equipo ya no deambulan por los pasillos universitarios amenazando, intimidando al...
¡Eh aquí la uapachosa pregonando ser la…!
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