Te puede interesar:
Inicia la preparación de la Procesión del Silencio en Atlixco
Municipios
Organizadores reconocieron la presencia de visitantes y buscan mantener sentido espiritual en los viacrucis
Entre la fe y el turismo religioso; procesiones de Semana Santa en Atlixco
Foto: Angelina Bueno
Las procesiones de Semana Santa en Atlixco, caracterizadas por la presencia de los engrillados, se encuentran entre un acto de fe y el turismo religioso.
Para la edición del 2026, se calcula la presencia de más de 20 mil personas en el municipio, abarcando tanto participantes como espectadores.
Con más de 100 años de realizarse una de las actividades representativas de Semana Santa en la demarcación, los organizadores de las procesiones de Viernes Santo reconocen cada vez más a visitantes, así como a medios de comunicación.
Te puede interesar:
Inicia la preparación de la Procesión del Silencio en Atlixco
En Atlixco se realizan procesiones en distintos puntos; sin embargo, son seis las que concentran la mayor participación debido a su extensión y significado.
Estas son San Francisco, con dos recorridos, una matutino y la Vía Matris Dolorosa nocturna; Nexatengo, Álvaro Obregón, Altavista y Metepec.
En cinco de ellas participan personas engrilladas. En el caso de San Francisco, que cumple 110 años, únicamente participan hombres.
En Altavista, Álvaro Obregón y Metepec, desde hace casi una década, se han incorporado mujeres a esta práctica.
Los organizadores señalaron que, desde la convocatoria, la preparación y realización de los recorridos, procuran que los integrantes mantengan la convicción de que es una ofrenda espiritual, por lo que también cuidan su identidad.
La regidora Valerie Bartsch Aburto indicó que no se busca convertir estas actividades en un atractivo turístico.
Señalo que la participación institucional se limita al acompañamiento y acciones de protección civil, sin intervenir en la organización.
“El Ayuntamiento no organiza estas tradiciones; corresponden a las iglesias y a la comunidad. Nuestra participación se enfoca en protección civil”, explicó.
Asimismo, exhortó a los visitantes a conducirse con respeto y, en caso de participar, cumplir con las disposiciones establecidos, evitando publicar fotos en redes sociales sobre el evento.
Por su parte Alicia Garcés Guzmán, coordinadora de la procesión de engrillados del ex convento de San Francisco y de la Vía Matris Dolorosa, señaló que la presencia de personas externas ha sido constante, aunque subrayó que el enfoque se mantiene en la vivencia del Viacrucis.
En el caso de la parroquia de Santa María de la Asunción Acapetlahuacan, la participación de engrillados data de hace 110 años.
De acuerdo con registros de cronistas locales como Germán Huelitl, esta práctica inició con José Muñoz.
Previo a la pandemia por covid-19, se registraba la presencia hasta de 70 participantes; para 2026, se prevé la participación de 35 engrillados.
Otro de los recorridos se realiza en colonias del sur, con rigen en la capilla de la colonia Hogar del Obrero.
Luis Abraham Moranchel, coordinador, señaló que preservar la identidad de los participantes es fundamental. Esta procesión, que incluye a personas engrilladas desde hace años, permite la participación de mujeres, recorriendo tres kilómetros.
En el caso de la procesión del Silencio en Nexatengo, esta no contempla a personas engrilladas. Inicia en Santa Lucía Cosamaloapan, recorre cinco comunidades, concluyendo en Nexatengo tras un trayecto cercano a ocho kilómetros.
Ignacio Cruz Ortega, integrante de la cofradía de nazarenos, afirmó que se mantiene el sentido original de la tradición y se promueve la participación con un enfoque religioso.
Cada año, en esta ruta se congregan más de 3 mil personas entre participantes y espectadores.
Las otras dos procesiones, realizadas en Altavista y Metepec, también cuenta con la participación de mujeres engrilladas.
En Altavista, el recorrido abarca siete colonias del norte del municipio, con una extensión aproximada de nueve kilómetros, teniendo sus orígenes hace 40 años.
En Metepec, esta tradición se lleva a cabo desde hace 30 años, con un recorrido de tres kilómetros en calles del centro de la demarcación. (BH)