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Nación
El faltante para cubrir la deficiencia se toma de recursos federales
Tren Maya; dinero cayendo de cielo
Foto: composición e-consulta
Cifras públicas revelaron que durante 2025 el proyecto del Tren Maya, que administró la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), tuvo pérdidas por 788 por ciento mayores al dinero que generó.
Estas pérdidas corresponden a los gastos que se requieren para que el transporte se mantenga en operación, además de gastos no especificados que consumieron cerca de nueve mil millones de pesos.
Desde el inicio de sus operaciones, el Tren Maya generó 541 millones de pesos, insuficientes para reponer los gastos de operación, mismos que se solventaron a través de fidecomisos y apoyos federales.
La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró en julio de 2025 que el Tren Maya llegaría a ser autosuficiente hasta 2030, debido a que aún no se disponen todas las locomotoras para el plan.
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Además aseguró que se integrará el servicio de carga a la red ferroviaria a finales de 2026, lo que aseguró la mandataria dará mayor sustento económico para el proyecto y así cubrir sus propios gastos.
Los ingresos que permiten que el Tren Maya y el resto del proyecto administrado por Defensa se mantengan en funcionamiento proviene de subsidios federales que anteriormente se destinaban al Consejo de Promoción Turística de México.
Parte del dinero proviene de un fidecomiso nutrido por una parte del dinero que los turistas extranjeros gastan en México y que en 2025 alcanzó los 20 mil millones de pesos, lo que le da al proyecto margen para sus gastos de operación.
No solo es el tren
Parte del gasto de operación de la empresa administrada por la Defensa también se destina a la financiación de infraestructura y hoteles dentro de la línea de ruta del Tren Maya.
Otros de los menesteres que también forman parte del proyecto del Tren Maya es el arrendamiento de locales dentro de las estaciones, venta de paquetes turísticos y transporte, nutridos también con dinero público.
Con información de El Economista y El Financiero (JRLM)