Te puede interesar:
Niegan libertad anticipada a exlíder tianguista de Texmelucan ac...
Sociedad
Durante la presentación de su libro, José Manuel Valencia habló sobre su experiencia en la cárcel
José Manuel Valencia Martínez, ex líder tianguista de Texmelucan, en la presentación de su libro
Foto / Gran Angular
Tras pasar más de cuatro años en prisión, José Manuel Valencia Martínez presentó su libro llamado Feminicidio: 30 segundos de furia x 30 años de prisión, una obra que reúne testimonios de agresores y plantea que la educación emocional es una herramienta para prevenir la violencia contra las mujeres.
Valencia Martínez explicó que la idea del libro surgió durante el tiempo que pasó en prisión, donde convivió con internos acusados de feminicidio, lo que lo llevó a investigar los factores que detonan la violencia contra las mujeres.
A partir de esas conversaciones reunió cinco historias, cuyos testimonios forman parte del libro.
Te puede interesar:
Niegan libertad anticipada a exlíder tianguista de Texmelucan ac...
Muchos de estos casos muestran que el sistema actúa principalmente después de que ocurre el crimen, cuando el daño ya es irreversible para las víctimas y sus familias.
De acuerdo con el autor, alrededor de 90 por ciento de los agresores incluidos en las historias del libro expresa arrepentimiento después de cometer el delito, algunos incluso han intentado quitarse la vida tras comprender la gravedad de lo ocurrido.
Sin embargo, también documentó el caso de un agresor que aseguró que volvería a hacerlo.
Te puede interesar:
Más de 10 mil mujeres marcharon este 8M en Puebla
El autor explicó que muchos ataques ocurren en momentos de furia o descontrol emocional, cuando la persona actúa impulsivamente y sólo después al recuperar la calma dimensiona la magnitud de sus actos.
Valencia Martínez consideró que actualmente no existe una política pública sólida en materia de inteligencia emocional en México, ni a nivel federal ni estatal.
El sistema educativo prioriza la formación académica, pero deja de lado el aprendizaje para controlar emociones como la ira, la frustración o el conflicto.
Por ello propone que la inteligencia emocional se incorpore como una materia dentro de los planes de estudio, como parte de una estrategia de prevención de la violencia.
Durante la presentación del libro también habló sobre su experiencia dentro del sistema penitenciario.
Señaló que en el penal donde estuvo, conviven personas acusadas de distintos delitos, desde fraudes hasta integrantes del crimen organizado.
En su opinión, esta mezcla provoca que las cárceles no siempre funcionen como espacios de reinserción social, sino que en ocasiones terminan convirtiéndose en entornos donde se refuerzan conductas delictivas.
Finalmente, el autor señaló que el objetivo del libro es generar reflexión y promover políticas de prevención para evitar la violencia contra las mujeres.
“Si con este libro se lograra evitar un solo feminicidio, ya habría valido la pena”, concluyó. (MIG)