Te puede interesar:
Renovación del PRI: Delfina se inscribirá; revive conflicto jur...
Municipios
Luego de desligarse de su organización, Artemio Hernández Garrido enfrenta señalamientos por promoverse bajo una imagen independiente
Exalcalde de Chiconcuautla renuncia al PRI y acusa ruptura oportunista
Foto: Cortesía
Artemio Hernández Garrido anunció este fin de semana su renuncia al Partido Revolucionario Institucional (PRI).
El hecho no solo marca el fin de una militancia partidista, sino que exhibe una narrativa de deslinde que contrasta con la historia política que lo llevó, en tres ocasiones, a gobernar el municipio de Chiconcuautla.
El ahora exmilitante priista anunció públicamente su salida del partido este sábado 10 de enero, argumentando su desacuerdo con la dirigencia nacional encabezada por Alejandro Moreno Cárdenas.
El gesto ha sido interpretado por la población Huauchinanguense como un acto de oportunismo y, para algunos políticos de la región, como una muestra de mal agradecimiento hacia el instituto político que lo impulsó y sostuvo durante casi dos décadas de carrera pública.
Te puede interesar:
Renovación del PRI: Delfina se inscribirá; revive conflicto jur...
Artemio Hernández fue presidente municipal de Chiconcuautla en los periodos 2005–2008, 2018–2021 y 2021–2024, todos bajo el respaldo del PRI, partido que le permitió consolidar su presencia política en uno de los municipios con mayores índices de pobreza del estado.
Incluso cuando perdió la elección en 2011 frente a su primo Noé Garrido Hernández, postulado por el Partido del Trabajo, fue nuevamente el PRI quien le abrió las puertas para regresar y, más tarde, reelegirse de manera consecutiva.
Pese a ese historial, Hernández Garrido hoy cuestiona a la dirigencia estatal y nacional del partido, sin asumir que su trayectoria, cargos y reflectores políticos fueron posibles gracias a la estructura priista que ahora critica.
El deslinde, más que ideológico, parece responder a una estrategia personal ante la falta de condiciones favorables para sus nuevas aspiraciones.
En semanas recientes, el exmandatario ha sido visto recorriendo colonias y comunidades de Huauchinango, municipio que nunca ha gobernado, reuniéndose con comparsas carnavaleras y distintos grupos sociales.
Aunque insiste en que lo hace “como cualquier ciudadano”, dichas acciones han sido señaladas como una clara promoción anticipada de su imagen rumbo a un eventual proceso electoral.
Durante una rueda de prensa ante medios locales, Hernández Garrido aseguró que su renuncia fue presentada desde octubre y que decidió hacerla pública “para que no haya dudas”.
No obstante, el anuncio llega justo cuando su presencia en Huauchinango se ha intensificado, lo que refuerza la percepción de que el rompimiento con el PRI es más una maniobra de cálculo político que un acto de congruencia.
Hoy, Artemio Hernández se presenta bajo un supuesto perfil ciudadano, intentando desprenderse de las siglas que lo llevaron tres veces al poder.
Sin embargo, su discurso choca con la realidad de una carrera forjada desde el PRI, partido al que ahora señala y cuestiona, olvidando convenientemente que sin él difícilmente habría alcanzado los espacios que hoy le permiten soñar, otra vez; con una candidatura. (BH)