Te puede interesar:
Cruce de Atlixco se vuelve viral por registrar accidentes con pea...
Municipios
En vialidades de Atlixco detectaron fallas de accesibilidad, cruces y señalización; persisten riesgos para peatones, ciclistas y conductores
Auditoría ciudadana reprueba obra vial en Río Sonora y Ocho Norte municipal
Foto: Cortesía
El Colectivo Ahora Atlixco realizó una auditoría ciudadana a la rehabilitación de calles Río Sonora y ocho norte, concluidas recientemente, en las que se invirtieron más de 20 millones de pesos.
De acuerdo con el colectivo, los trabajos no cumplen con los criterios de movilidad segura para los distintos usuarios de estas vialidades, incluidos peatones, ciclistas y automovilistas.
Durante una transmisión en vivo, informaron que, tras un recorrido efectuado el domingo 28 de diciembre, identificaron diversas deficiencias.
Entre ellas, se encuentran rampas que no cumplen con las medidas normativas, pasos peatonales mal ubicados, falta de protección en la bahía neutral, así como ausencia de sombra, permeabilidad del suelo y áreas de espera seguras en la ciclovía.
Te puede interesar:
Cruce de Atlixco se vuelve viral por registrar accidentes con pea...
El grupo evaluó cinco aspectos: accesibilidad, seguridad peatonal, señalización, iluminación y calidad de la obra.
La auditoría inició en el entronque de la calle Ocho con los bulevares Ferrocarriles y Emiliano Zapata, un cruce que históricamente ha representado un punto de riesgo.
En administraciones anteriores se instalaron semáforos que dejaron de operar por los tiempos de espera que generaban; posteriormente funcionaron en modo intermitente. Finalmente, fueron retirados con la rehabilitación.
Actualmente, el cruce se realiza sin control vial definido.
En ese punto existe una bahía neutral que quedó sin bolardos tras la intervención, lo que expone a los peatones a riego de atropellamiento, pese a tratarse de un espacio destinado a su resguardo.
Durante el recorrido, se detectaron rampas para personas con discapacidad que no cumplen con la anchura mínima establecida en la norma, así como pasos peatonales que conducen hacia obstáculos como macetas.
Asimismo, señalaron la colocación de macetas en distintos tramos, lo que dificulta el tránsito peatonal y afecta a personas usuarias de silla de ruedas.
Paul Sánchez Mirón, integrante del colectivo, explicó que el objetivo de la auditoría es identificar áreas de mejora para que sean corregidas y fomentar la exigencia ciudadana de obras funcionales.
Sobre la señalización, Norberto Sánchez indicó que resulta confusa debido a su saturación, situación que atribuyó a la incorporación de la ciclovía dentro del proyecto.
Asimismo, señalaron que las luminarias instaladas deberían ser duales para cubrir el arroyo vehicular y las banquetas.
Indicaron que el tipo y la altura de lámparas pueden afectar la visibilidad de personas con discapacidad visual.
Sobre la calidad de los materiales, se mencionó que será durante la temporada de lluvias cuando pueda evaluarse dicho rubro.
También se apuntó que no se tomó en consideración la incorporación del arbolado, a que las macetas instaladas no generan sombra ni permiten la infiltración de agua al subsuelo.
Concluyeron que, salvo el aspecto relacionado con la calidad de los materiales, los demás rubros evaluados no cumplen con condiciones adecuadas para una movilidad segura. (BH)