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Salud
Trabajadores señalaron a este medio que autoridades médicas pidieron al personal de salud “no hacer grandes las cosas”
Derrame de formol en el HNP deja daños a médicos y siguen laborando
Foto / Especial
Al menos un galón de 60 litros de formol se derramó en un almacén clandestino en el Hospital de la Niñez Poblana (HNP); la sustancia tóxica se filtró por el techo y paredes de la Clínica de Rehabilitación Infantil.
Personal médico que ha sido afectado en su salud acusa que autoridades no sólo han exigido discreción y que “no se haga grande el hecho”, también pretenden que el área siga dando atención, lo que pondría en riesgo potencial a los pequeños pacientes con condiciones inestables y enfermedades graves.
Aunque responsables del departamento de calidad sostienen que el área puede ser utilizada sin riesgo, coordinadores del área médica han pedido que la indicación formal se diera por escrito describiendo el procedimiento seguro para disipar el gas.

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El derrame ocurrido el pasado miércoles ha dejado como saldo al menos media decena de médicos, entre fisioterapeutas y personal del hospital con neumonía por aspiración, quemaduras en garganta y tráquea y conjuntivitis.
Afectados también acusan que hasta el momento no existe apoyo institucional, no han sido referidos a clínicas o apoyados en sus gastos de tratamiento, refieren que este hecho no es considerado un accidente de trabajo.
En entrevista con este medio, trabajadores señalaron que autoridades médicas pidieron al personal de salud “no hacer grandes las cosas”, les advirtieron que el problema sería resuelto de manera interna y prometieron la solución rápida y expedita, exactamente en el área de rehabilitación, pues el almacén clandestino está en el piso superior del edificio.

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Médicos se quejaron que la indicación era que regresaran a sus actividades en menos de 24 horas a pesar de que el riesgo no sólo era para el personal del hospital, sino para los niños, los que reciben su programa de rehabilitación en camas especiales o en el piso.
Varios testimonios señalaron el hecho como una negligencia, pues no tendría por qué haber un almacén por encima del área tan sensible, ya que de haber ocurrido el derrame en una hora de atención hubiera sido fatal, aunque hasta hace un día aún goteaba el techo.
Algunos médicos que prefirieron el anonimato señalaron que mínimo son 30 días para que se disipen gases, pero el tiempo podría ser mayor, pues existen filtraciones en paredes y techo de plafón. Una epidemióloga señaló que la inhalación del formol a largo plazo puede ser cancerígena, además de otras complicaciones a nivel pulmonar.

Familias que fueron entrevistadas señalaron que aunque fue cancelada la atención a pacientes en el área, se brindó atención en el área de hemodiálisis, en el mismo edificio.
“Todo el edificio ya está contaminado, usuarios del área de Enseñanza e Intendencia señalaron que el día viernes estaba filtrando el olor. Estamos expuestos”, acusó personal del HNP.
Sólo el área de fisioterapia atiende 120 pacientes activos a la semana, en el horario vespertino al menos 50 niños, 60 y en jornada acumulada.
El gobierno de Puebla, a través de la Secretaría de Salud y el IMSS-Bienestar reconocieron la existencia del derrame de formol que ocurrió en el Hospital del Niño Poblano y aseguran que se tuvo una pronta respuesta.
“Se aplicaron las medidas necesarias para garantizar la seguridad de pacientes y trabajadores, como la evacuación del área, su limpieza y ventilación”.
En un comunicado explicaron que los servicios hospitalarios nunca se interrumpieron y únicamente se restringió el acceso a la zona afectada, la cual hasta el término de esta nota sigue cerrada.
“Al personal que tuvo contacto directo con el incidente se le otorgó la incapacidad correspondiente (…) Actualmente el personal realiza recorridos de supervisión de manera constante en las áreas con el objetivo de determinar si ya existen condiciones adecuadas para su reapertura”, señala el parte oficial. (MIG)