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Gobierno
e-consulta recibió una denuncia contra Carlos Corte y Jorge Barrientos por corrupción en rutas sin concesión
Parada de autobús afuera del CCU
Foto: Gran Angular
Una red de corrupción entre concesionarios del transporte público y funcionarios de la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMT) permite que unidades sin permisos, sin placas y licencia, circulen en por lo menos dos rutas de la capital de estado
En días pasados e-consulta recibió una denuncia anónima, acusando a Carlos Corte y Jorge Barrientos, propietarios de las rutas JBS, también conocidas como “Los Morados”, y de la ruta Villa Frontera, de corromper a funcionarios de la SMT para que estos les autorizaran la circulación de microbuses y autobuses, aún sin tener concesión.
Para comprobarlo, dos reporteros de este medio se hicieron pasar como dueños de un par unidades que pretendían incorporarse a alguna ruta del transporte del municipio de Puebla.
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Durante una llamada telefónica, Jorge Barrientos explicó que no era necesario contar con documentación para operar, lo único indispensable era rotular la unidad con los colores de la ruta y un número de unidades para comenzar a trabajar, y posteriormente pagarle una cuota mensual que estaría en función de su demanda y afluencia de pasajeros.
En la llamada, al cuestionarle sobre las infracciones al no tener placas, Barrientos presumió contar con protección por parte de directores y mandos de la SMT, de los que se reservó los nombres:
“De lo de las placas no te preocupes, puedes andar trabajando sin placas, nosotros hablamos con el director y los comandantes para que nos echen la mano”, afirmó.
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Los concesionarios no sólo facilitan la operación de vehículos sin documentación, sino que actúan como intermediarios para evitar sanciones en los operativos de la SMT, quienes, a cambio, exigen pagos que van de los 5 mil pesos hasta los 12 mil pesos por unidad, dependiendo de la ruta.
Es en este sentido que, Carlos Corte y Jorge Barrientos operan como “protectores” de transportistas, cobijados por funcionarios que, presuntamente, favorecen estas actividades.
Mientras estas redes de corrupción operan, la SMT sigue aplicando sanciones a transportistas por faltas menores, como el uso del teléfono al conducir, exceso de velocidad o falta de respeto a personas mayores, quitándole las placas a las unidades y cortando su fuente de ingresos.
Esta situación se da a pesar del discurso del gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, quien aseguro en múltiples ocasiones que su administración no tolerará actos de corrupción.
Un ejemplo de esto fue el 23 de enero, cuando en un comunicado oficial, Armenta declaró que el combate a la corrupción es una convicción que ha guiado su carrera política. “No es una moda ni parte de un discurso, es una regla inquebrantable para las y los servidores públicos”, expresó.
Posteriormente, durante la entrega de unidades del Programa Integral de Reordenamiento y Modernización del Transporte Público, el 25 de marzo, el mandatario reiteró su postura:
“No se tolerarán prácticas indebidas. Quienes incurran en extorsiones serán sancionados”, afirmó.
En la misma línea, el 29 de mayo, durante una conferencia de prensa, hizo un llamado directo a los ciudadanos para denunciar cualquier irregularidad: “Tienen que cumplir con sus funciones y no tienen por qué pedir ni dádivas, ni moches, ni milpas, ni aceite para agilizar el trámite”. (PSR)