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Los muralistas atlixquenses Abel y Gio Rueda plasmaron la leyenda de los volcanes en las escaleras de la capilla de San Isidro Labrador
Foto: Joselyn Meneses
El muralista atlixquense Abel Rueda, junto a su hija Gio Rueda, dejó una nueva huella imborrable en el municipio de Atzitzihuacán, al crear un mural monumental en las escaleras que conducen a la capilla de San Isidro Labrador, en la comunidad de San Juan Amecac.
La obra, inspirada en la leyenda de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, se desarrolló a lo largo de once días y cubre un total de 100 escalones, con una extensión de 350 metros lineales. El mural fue basado en una pieza del pintor Jesús Helguera, adaptada por el artista poblano con elementos propios.
En entrevista para e-consulta, Abel Rueda compartió que este mural representó uno de los retos más complejos de su carrera: “Es la primera vez que pinto una escalera con una imagen completa. Lo deseaba desde hace tiempo, y al fin se dio la oportunidad. Fue un trabajo detallado, desde preparar los peldaños, trazar con precisión cada línea, hasta coordinar con mi hija por radio la ubicación de cada parte del rostro o penacho del guerrero”.
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Desde una distancia de aproximadamente cuadra y media, el mural cobra vida, permitiendo al espectador apreciar con claridad el rostro del guerrero Popocatépetl, su penacho y la silueta de Iztaccíhuatl, la mujer dormida. Para garantizar su durabilidad, Rueda utilizó pintura plastificada de alta calidad y aplicó varias capas por color, además de un sellador y una base blanca previa.
Más allá de lo técnico, el mural simboliza un trabajo en familia. Gio Rueda, su hija de apenas 17 años, participó activamente en el proyecto, desde el trazo hasta el relleno de color. “Me gusta acompañar a mi papá y aprender. Este tipo de experiencias me preparan para el futuro, porque quiero dedicarme también al arte”, expresó con entusiasmo.
La joven artista ha participado en otros proyectos junto a su padre, como los murales interactivos en Atlixco, pero este en San Juan Amecac representa un paso significativo en su crecimiento artístico. “Lo más difícil fueron las caras”, admitió.

“Aunque mi papá las hizo, él me explicó el proceso. A la distancia es complicado lograr que la imagen se vea bien”, comentó.
El mural fue promovido por el presidente municipal de Atzitzihuacán, Jaime Arellano, como parte de una iniciativa para impulsar el arte y la identidad cultural de la comunidad. La obra será oficialmente inaugurada el próximo 15 de mayo, durante las festividades de San Isidro Labrador, día en el que las calles estarán abiertas al público para admirarla en su totalidad.
Además, se proyecta una segunda intervención artística dentro de la capilla, enfocada en una representación religiosa que complementará el conjunto visual y espiritual del sitio.
Abel Rueda, conocido también por sus obras en Tochimilco, Atlixco y Tlapanala, agradeció la apertura de las autoridades municipales y exhortó a otros jóvenes artistas a no abandonar sus pasiones: “A veces se piensa que del arte no se puede vivir, pero sí se puede. Con esfuerzo y dedicación, se logran cosas grandes y se transforma el entorno”, expresó.
Este proyecto forma parte del trabajo para rescatar y difundir la riqueza cultural de San Juan Amecac, sumando arte al entorno urbano como un atractivo más para los visitantes. (RC)