Viernes, 22 De Mayo De 2026 | Puebla

Cultura

Monas y hojaldras; tradición y significado del pan de muerto en Tehuitzingo

Durante el Día de Muertos uno de los elementos principales es el pan cuya forma representa el ciclo de la vida y la muerte

Monas y hojaldras; tradición y significado del pan de muerto en Tehuitzingo

Foto: Jipsy Herrera

Una de las temporadas más bellas del año es el Día de Muertos, se trata de una de las tradiciones más emblemáticas de México en la que se recibe a las almas de las personas que han fallecido.

Durante esta temporada uno de los elementos que no puede faltar es el pan de muerto cuya elaboración se remonta a la época prehispánica y que posee un importante significado.

El significado del pan de muerto

Te puede interesar:

Desfile de Día de Muertos iluminará el Centro Histórico de Pue...

La hojaldra es el pan tradicional del Día de Muertos, su forma redonda simboliza el ciclo de la vida y la muerte, además es elaborado en la mayor parte de Puebla y México.

El pan de muerto se caracteriza por llevar pequeñas bolitas en la parte superior que, de acuerdo con la tradición representan los huesos o “canillas” de los difuntos.

De igual manera, los huesos hacen referencia al espíritu de las personas que han dejado el mundo terrenal; mientras que el ajonjolí representa las lagrimas de los vivos que lloran la partida de sus seres queridos.

Imagen de la nota

¿Qué son las Monas y cuál es su significado?

El pan de muerto cuenta con diversas formas dependiendo de la región donde se elabora y las costumbres de los pueblos.

Tan solo en Tehuitzingo, municipio de la Mixteca de Puebla, se elabora un pan conocido como “Monitas” o “Monas”.

Este pan se caracteriza por tener la figura de una persona, en Tehuitzingo tienen dos formas que representan tanto a los difuntos adultos, como a los niños.

Las monas que se hacen con pequeños brazos y la forma de los pies, representan a los difuntos adultos y se colocan en las ofrendas del 28 de octubre y 1 de noviembre.

Mientras que las monas que son elaboradas con base redonda representan las almas de los niños que fallecieron y se acostumbra ponerlas en las ofrendas del 31 de octubre.

Imagen de la nota

En Tehuitzingo, Puebla, don Omar Aguilar de la Panadería San Isidro, se ha dedicado a la elaboración del pan de muerto por 20 años.

Aunque es el primero de su familia en dedicarse al oficio de la panadería, él y otros panaderos del municipio mantienen viva esta tradición. (JH)

TAGS