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Medio Ambiente
Pide Raymundo Atanacio Luna inspeccionar la captación, uso y manejo del agua por parte de los concesionarios
El diputado federal por el estado de Puebla, Raymundo Atanacio Luna, exhortó a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y a las Comisiones Estatales del Agua inspeccionar la captación, uso y manejo del agua por parte de los concesionarios que se dedican a la distribución y venta de agua embotellada, con la finalidad de regular, controlar y proteger las aguas nacionales.
El legislador del PT refirió que México es el principal consumidor de agua embotellada en el mundo con 234 litros por persona al año. Obteniendo el 46% de la distribución total de toda Latinoamérica, seguido de Brasil y Argentina.
A través de un Punto de Acuerdo, puntualizó que marcas como Danone, Coca Cola y Pepsi tienen el 82 por ciento del valor del mercado en ventas totales. Una de las principales afectaciones de este consumo es la sobreexplotación de los mantos acuíferos del planeta por parte de estas grandes corporaciones que obtienen la mejor agua (generalmente la subterránea) a precios mínimos y suelen venderla en un precio de hasta 5 mil por ciento más de lo que la compran al Estado.
Además, las concesiones que suelen darles son prolongadas. Es decir, hacen un nutritivo negocio con un recurso nacional casi regalado, dijo el legislador.
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Atanacio Luna puntualizó que de acuerdo con datos emitidos por el INEGI, el año pasado las refresqueras y cerveceras produjeron 33 mil 420.7 millones de litros de sus bebidas, con lo que utilizaron alrededor de 71 mil 186.8 millones de litros de agua, el equivalente al 44 por ciento del agua del Lago de Tequesquitengo.
Agregó que el desabasto hídrico en el norte del país ha generado un impacto en el costo del agua, donde en entidades como Nuevo León, Coahuila, Aguascalientes, Zacatecas y la Ciudad de México registran alzas de 56 por ciento en el precio de los garrafones de 19 litros, que pasaron de 45 pesos el año pasado a 70 pesos en junio de este año.
Y en el resto del país, el precio del garrafón subió 22 por ciento en el último año, al pasar de 45 a 55 pesos.
“Un claro ejemplo de que el agua no puede ser un recurso con el que las empresas hacen un negocio, sino más bien debe ser un derecho humano”.
Ante estos hechos, enfatizó, es importante regular la captación, uso y manejo del agua por parte de las empresas que se dedican a la distribución y venta de agua embotellada, ya que 44 millones de mexicanas y mexicanos no tienen acceso al agua de manera cotidiana.