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Cultura
El Señor de las Maravillas es una de las figuras religiosas más populares de Puebla, por lo que, cuenta con tres fiestas a lo largo del año
Foto / Agencia Enfoque
Este viernes 18 de marzo, el Templo de Santa Mónica y Señor de las Maravillas, ubicado en el Centro Histórico de Puebla, celebró al Señor Jesús de las Maravillas con motivo del tercer viernes de Cuaresma.
Jesús de las Maravillas, también conocido como “El Señor de las Maravillas” es una de las figuras religiosas más representativas, no solo a nivel estatal, sino también nacional, por lo que cuenta con tres fiestas a lo largo del año.
La primera ocurre el tercer viernes de la Cuaresma, día en el que fieles de diferentes partes de la República Mexicana acuden a visitarlo al Templo de Santa Mónica, ubicado en la calle 5 de mayo, 1607, del Centro Histórico de Puebla, donde yace en una vitrina.
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De acuerdo con un comunicado emitido por el Templo de Santa Mónica, a lo largo del día, se transmitirán dos misas vía streaming a través de su cuenta de Facebook; la primera a las 6:00 a.m. y la segunda a las 7:30 p.m.
Asimismo, se realizarían cuatro misas presenciales desde el Templo de San Juan de Dios (calle 5 de mayo, esquina con 16 oriente, Centro Histórico de Puebla) en honor a El Señor de las Maravillas.
En cuanto a las visitas de los fieles que llegan de diferentes lugares de la República Mexicana, el Templo de Santa Mónica, anunció que éste permanecerá abierto desde las 7:00 hasta las 19:00 horas de este viernes.
Otras celebraciones a “El Señor de las Maravillas”
Jesús de las Maravillas, mejor conocido como “El Señor de las Maravillas”, cuenta con tres festividades al año, la primera ocurre el tercer viernes de Cuaresma; la segunda, el Viernes Santo; mientras que la tercera, el primero de julio, siendo ésta la más representativa.
Sobre la imagen de Jesús de las Maravillas
Esta imagen católica data del siglo XVII y representa una de las caídas de Cristo en su camino a la crucifixión, por lo que, antes también era denominada “Señor de la Caída”. Se dice que el párroco de la iglesia de San José fue quien mandó a tallar la imagen de Cristo durante la crucifixión en un pedazo de tronco que fue derribado por un rayo, de ahí que su rostro refleje compasión.
Sobre la leyenda
Poco tiempo después de que la imagen del “Señor de la Caída” fue trasladada al Templo de Santa Mónica, se cuenta que sucedió tal historia:
Una mujer acudía todos los días a visitar a su marido al penal de San Juan, que se encontraba justo en frente al Convento de Santa Mónica. En estas visitas, la mujer advirtió a un hombre solitario a quien nadie visitaba, por lo que se apiadó de él y aprovechando el viaje, le llevaba comida también a él.
Cuando su esposo salió, ella continuaba llevándole comida al hombre, por lo que, su marido sospechó de una infidelidad y la siguió. Al verla salir del penal de San Juan, el hombre le pidió una explicación a su mujer, quien le mencionó que acudía al templo para rezarle al santo.
El marido no creyó en las palabras de su mujer e incrédulo destapó la canasta que llevaba, donde solo encontró flores amarillas (Maravillas) que se le llevaban al santo, de ahí su nombre. Luego de ello, la mujer regresó al penal para buscar al hombre al que visitaba todos los días, sin embargo, nadie supo darle razón de él.