Decenas de miembros de la comunidad de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) se manifestaron nuevamente para exigir la reapertura del campus universitario de San Andrés Cholula.

Los manifestantes demandaron que el reinicio de actividades se dé bajo la coordinación de la rectora reconocida por la Fundación UDLAP, la doctora Cecilia Anaya Barrio.

Estudiantes, padres de familia, ex académicos y ex estudiantes se reunieron cerca de las instalaciones de la casa de estudios para recordar que desde hace 90 días la institución fue tomada por la fuerza pública.

Aunque dijeron no estar de lado de ninguno de los dos grupos que se disputan el control de la universidad, antes del inicio de la marcha rompieron una piñata que simulaba la figura de Armando Ríos Piter, quien fue designado rector por el nuevo patronato

La protesta llegó hasta el McDonald's ubicado en la recta a Cholula y retornó hacia la universidad con la advertencia de que las movilizaciones continuarán hasta que el campus sea liberado.

En entrevista, Mónica Luna, madre de dos universitarias, pidió al gobernador del Estado, Luis Miguel Barbosa Huerta, que deje de entrometerse en la institución con la finalidad de quedarse con dinero que no es suyo.

Dijo que la falta de actividades presenciales afecta el desarrollo académico de sus dos hijas y mientras otras universidades ya regresaron a las aulas, ellas siguen sin poder reiniciar su preparación.

Por separado, Coral Ibarra, estudiante y ex profesora jubilada, con 35 años de antigüedad, consideró que los estudiantes deben protestar por la toma de la UDLAP, pues si se permite esta acción después el gobierno querrá hacer lo mismo a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) y la Universidad Iberoamericana.

Dijo comprender a los alumnos que ahora no tienen campus porque cuando estudiaba la maestría también hubo una huelga y tuvo que hacer su examen profesional en el garaje de la casa de un profesor.

Ixchel Padilla, estudiante, afirmó que ha sido muy difícil estudiar a distancia y por ello seguirán insistiendo en regresar al campus al igual que otras instituciones.

Agregó que no ha recibido amenazas para dejar las protestas, sin embargo, el nuevo patronato le ofreció becas y hasta un lugar para trabajar en la universidad si dejaba de participar en las protestas  y dijo que lo mismo ocurrió con otros estudiantes.