La Unión Nacional de Trabajadores por Aplicación (UNTA) es la primera organización sindical en México para trabajadores de plataformas digitales como Uber, DiDi y Rappi, y hace unos días comenzó a agremiar personas en Puebla.

El objetivo es crear una relación laboral con las empresas, garantizar los derechos laborales de los trabajadores y hacer frente a las injusticias y peligros que a diario enfrentan quienes se dedican al transporte ejecutivo o a entregar comida a domicilio.

El sindicato llegó a Puebla hace aproximadamente un mes y Erick López Quiroz, sociólogo y socio repartidor de Rappi, es uno de los primeros miembros poblanos de la UNTA.

En entrevista comentó que en Puebla el principal interés son los socios repartidores de Rappi, ya que es la plataforma con “más abusos” en contra de sus socios, ya que muchas veces desactiva sus cuentas sin previo aviso.

Hasta ahora hay aproximadamente apenas 30 personas adheridas al sindicato, pero confió en que se sumen más en lo que resta del año.

El sindicato obtuvo en la Ciudad de México el reconocimiento sindical no. 7405 el pasado 20 de abril, expedido por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).

López Quiroz señaló que el objetivo es establecer una relación laboral con las empresas propietarias de las plataformas digitales, pues denunció que las compañías los llaman “socios” para no reconocerlos como empleados y no otorgarles ninguna prestación de ley.

Entre sus exigencias, la UNTA busca una reforma a la Ley Federal del Trabajo, para que se establezca un capítulo enfocado en trabajadores de aplicaciones, para que de esta manera se regulen sus actividades, se protejan y se garanticen sus derechos laborales y prestaciones, como seguro social o médico, pues son muy comunes los accidentes viales para repartidores y conductores.

El sindicato también busca llegar al diálogo y ser mediador antes que pedir que las plataformas sean prohibidas, ya que forman parte de una importante fuente de ingresos para la gente.

López Quiroz mencionó que la plataforma Rappi ya tiene una demanda por parte del sindicato, pues es una de las más utilizadas y también una de las que más injusticias ha cometido contra sus trabajadores en Puebla, aunque acusó que autoridades han hecho caso omiso.