La ineficiencia en la búsqueda de personas no es por falta de recursos, sino de interés, “les vale madre porque no son sus familiares, no son sus cuerpos”. Este es el clamor de La Voz de los Desaparecidos en Puebla, que este lunes protestó por el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, para exigir un alto a la negligencia y la omisión de autoridades.

Rodeada de decenas de familiares de víctimas, María Luisa Núñez Barojas, vocera de este colectivo, señaló que hay gente capacitada en diferentes áreas de gobierno, pero quienes están en lugares de mando no hacen nada y bloquean las investigaciones, como María del Carmen Carabarin Trujillo, titular de la Comisión de Búsqueda de Personas.

En su protesta acusó que la funcionaria no permite que la comisión de desarrolle su trabajo, no proporciona información, no contacta a familiares de víctimas y, cuando hay avances, no avisa a los interesados.

Denunció que, de un día para otro, María del Carmen Carabarin llama a los familiares de las víctimas y les avisa que estarán en cualquier otro municipio diferente al de la capital para hacer búsqueda, pero si estos no tienen recursos para movilizarse, no pueden ir y, aunque pidan ayuda a la funcionaria para moverse con ella, no lo permite.

Ante esta situación, exigió el despido de la funcionaria, quien con todo su equipo debería realizar actividades de búsqueda y coordinarse con la Fiscalía General del Estado (FGE) en cuanto tenga información de una nueva desaparición, sin embargo, esto no sucede.

Núñez Barojas acusó que la FGE no puede argumentar que no tiene recursos para trabajar, pues el año pasado tuvo un subejercicio de 18 millones de pesos y hace el trabajo “con las patas”, porque los cuerpos son inhumados sin obtener el perfil genético y así es imposible compararlos con las personas desaparecidas.

Desde hace cuatro años hay alrededor de 200 cuerpos en el Servicio Médico Forense (Semefo) y además de no tener un perfil genético, las autoridades no están conscientes respecto a en cuál lugar está enterrado cada cuerpo, mencionó.

A estos se suma el problema de la falta de información de las fosas clandestinas, uno de los más recientes hallazgos fue el de la Quecholac, las autoridades ofrecieron más datos porque fueron los familiares de los desaparecidos quienes dieron seguimiento al caso, explicó.

Marchan por los desaparecidos

Decenas de víctimas de desaparecidos marcharon para exigir a las autoridades que hagan su trabajo. Se concentraron en la FGE, posteriormente acudieron a las instalaciones de la Comisión de Búsqueda de Personas para acusar a la titular de gastar el dinero en “capacitaciones”.

Los afectados portaron mantas con los nombres de sus familiares desaparecidos, portaron prendas en donde se leían frases como “te buscaremos hasta encontrarte”, otros más cargaron “muñecos” que representaban a las personas desaparecidas.

Las personas que buscan sus familiares aprovecharon para dar a conocer sus historias, como Guadalupe Meza Flores, quien desde hace siete años no ve a su hijo, Miguel Ángel Campos Meza, quien desapareció el 1 de abril de 2014, en ese entonces el joven tenía 18 años y trabajaba.