El Frente Estudiantil Educación Para Todos (FEET) denunció un desalojo violento del plantón que inició el viernes en Casa Aguayo, para exigir al gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta espacios para estudiantes en universidades públicas de Puebla.

Estudiantes acusaron que a las 2 de la mañana de este sábado se realizó un operativo donde policías los despojarlos de sus computadoras, pertenencias personas y celulares, donde tenían evidencias de las intimidaciones que recibieron.

Manifestantes señalaron que estaban durmiendo en la casa de campaña, cuando llegó un grupo de granaderos para intimidarlos con detenerlos y luego comenzó el desalojo. 

A las 2 de la mañana llegaron quitando los teléfonos celulares en los que se estaba grabando, la computadoras, las mochilas, las casas de campaña y las cobijas. Fue un desalojo con golpes”, denunciaron en conferencia de prensa.

Condenaron el hecho al señalar que por la noche, cuando se instaló el plantón, el representante de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) estatal, Hugo Cruz Cruz, reconoció su protesta, tomó nota de sus demandas y prometió garantías para la libre manifestación. 

Dieron a conocer que la protesta fue pacífica y que en un inicio estuvo presente la Comisión de Derechos Humanos (CDH) del estado, a la que ahora piden la intervención para revisar lo sucedido la madrugada de este sábado.

En su opinión, no es posible que el gobierno del Puebla no permita la manifestación con el argumento de debe reabrirse la avenida 14 Oriente, pues señalaron que la regularmente es cerrada en cualquier momento por indicaciones gubernamentales.

También lamentaron que a pesar de que supuestamente es el “primer gobierno de izquierda” en Puebla, se reprima e intimide la protesta social como ocurría en la época del morenovallismo.

“Esta no es la primera vez que se reprime a estudiantes ya pasó antes con mujeres normalistas”, comentaron.

Ante esta situación, adelantaron que seguirán las protestas hasta que no aumenten la matrícula en las escuelas públicas de la entidad, y que harán un campamento en la Ciudad de México para denunciar la del gobierno de Barbosa Huerta.