Lilia Cedillo Ramírez renunció al cargo de directora del Centro de Detección Biomolecular de la BUAP para competir por la rectoría, pues se prevé que el Consejo Universitario emitirá este miércoles la convocatoria para la sucesión de Alfonso Esparza Ortiz

La investigadora informó este martes en sus redes sociales que es tiempo de cambios, y la BUAP requiere de “una regeneración enfocada en el desarrollo personal y profesional de toda comunidad”, así que en ello enfocará “todo su esfuerzo”.

“He presentado mi renuncia de forma voluntaria al cargo como directora de Centro de Detección Biomolecular, el cual fue encomendado desde el 30 de marzo del 2012, con el fin de poder esperar una emisión de la convocatoria para la elección rector de la máxima casa de estudios de Puebla”, expuso en un comunicado.

Dio a conocer que ha recibido la invitación de las 43 unidades académicas y unidades administrativas para su candidatura a la rectoría

“He decidido integrar un proyecto inclusivo y abierto, que lleva la universidad hacia nuevos retos y nuevas oportunidades, donde las personas que conformamos seamos la prioridad y su desarrollo sea punta de lanza para años por venir”, agrega.

Lilia Cedillo Ramírez refirió que tiene un compromiso, pasión y “motor para trabajar en beneficio de cada uno de los estudiantes, docentes y trabajadores”. 

Es momento, dijo, de redoblar el esfuerzo en equipo, por lo que hizo un llamado a la comunidad escolar a formar parte de su proyecto.

 

¿Elecciones con votación electrónica?

Este miércoles el Consejo Universitario sesionará para emitir la convocatoria para competir por la rectoría y se perfila que para la elección se utilice el voto electrónico.

El exdirector del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSyH), Francisco Vélez Pliego, otro de los aspirantes a la rectoría, está en contra de este método de elección y propondrá “adoptar medidas extraordinarias que garanticen que el personal académico, los estudiantes de las unidades académicas, así como el personal administrativo de la institución puedan efectivamente ejercer su derecho a votar”.

En entrevista dijo que no podía dar detalles de su postura sobre el proceso de renovación y sus inconformidades, pero que ha circulado un documento en el que destaca sus demandas como la urgencia de la renovación de los miembros del Consejo Universitario, cuya gestión debió terminar en marzo.

El nuevo Consejo Universitario es quien debería encargarse de emitir la convocatoria y las reglas para la sucesión rectoral, como los plazos de cada etapa y el método de votación.

Otros puntos que pedirá poner a consideración son la ampliación del periodo de campaña y que se permita mayor difusión de propuestas de los aspirantes en medios de comunicación, incluso debates.

Además planteó regular las conductas de los funcionarios universitarios, a fin de establecer una veda electoral que impida conductas indebidas o de inducción al voto de quienes ocupan cargos administrativos.

Grajales ve riesgo en el proceso

Por su parte Guadalupe Grajales y Porras, ex secretaria General de la BUAP y ahora aspirante a la rectoría, advirtió que de no darse la renovación del Consejo Universitario habría conflictos legales e impugnaciones por parte de aspirantes. 

El Consejo Universitario está integrado por 218 personas, entre ellos 43 directivos, tres trabajadores administrativos y 172 estudiantes.

El voto electrónico ha aplicado para designar a los directores de la Escuela de Artes Plásticas y Audiovisuales, y de los Complejos Regionales de Tehuacán, Tecamachalco, Teziutlán, Chignahuapan e Izúcar, así como a los integrantes de los 43 Consejos de Unidad Académica, del Consejo de Extensión y Difusión y del Consejo de Docencia.

La comunidad universitaria ha manifestado que en el proceso se ha caído el sistema, mientras que docentes no han podido ejercer su derecho al voto porque la plataforma sólo está disponible en horario de clase.