De cara a la elección por la rectoría de la BUAP, Lilia Cedillo Ramírez, directora del Centro de Detección Biomolecular, sentenció que “ha llegado el tiempo de las mujeres”, y anticipó que en próximos días definirá si compite, pero aclaró que no es impulsada por el rector Alfonso Esparza Ortiz ni es parte de su grupo.

La primera mujer electa como directora del Instituto de Ciencias de la BUAP, refirió que la sociedad vive tiempos nuevos en los que el género femenino tiene asignaciones importantes.

Su participación en el proceso de renovación de la rectoría dependerá del apoyo de sus compañeros, profesores investigadores y alumnos, dice.

“Sí quiero comentar que como universitaria - porque aquí estudié mi licenciatura- tengo un gran compromiso. Si decido participar me va a mover mi preocupación como auténtica universitaria, por los alumnos, que siempre he estado junto a ellos; en esta pandemia más cerca de ellos, pero también por los trabajadores académicos y no académicos”, declaró.

La doctora en Microbiología por la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional, señaló que no ha hecho público un interés por buscar la candidatura a la rectoría y negó ser impulsada por Alfonso Esparza Ortiz como ya lo han señalado otros aspirantes. “No soy gente cercana a él”.

Sí reconoció que el rector Alfonso Esparza ha impulsado la investigación y facilitado el análisis de la pandemia de Covid-19 así como otorgado apoyos a alumnos que perdieron a un familiar.

“Yo al doctor Esparza le tengo mucho agradecimiento a nombre de los universitarios por lo que ha hecho en la pandemia. El trato con él no va más allá de una universitaria hacia su rector, reconociendo el cargo y la responsabilidad que tiene”, puntualizó.

Lilia Cedillo Ramírez señaló que su relación con el rector es buena como sucede con otros funcionarios universitarios y que en ocasiones “ha sido el puente” para atender o mejorar las condiciones de la escuela.

Descartó un vínculo con la actual administración, pues comentó que cuando fue vicerrectora de Extensión y Difusión de la Cultura, y tomó el cargo de directora del Complejo Cultural Universitario, el rector era Enrique Agüera Ibáñez.

Aclaró que estará en espera de los tiempos y la publicación de la convocatoria a la rectoría para hacer una definición. Además dice  que será respetuosa de lo que marca la reglamentación, para decidir si renuncia a su cargo directivo.

¿Cómo rectora, cuál sería su orientación?

–Yo estoy pensando en qué es el momento de que busquemos o regresemos adecuar la parte académica. ¿A qué me refiero? La pandemia nos ha presentado nuevos retos y nos ha hecho ver que necesitamos modificar o cambiar los planes y programas de estudios. Ahora lo tenemos que hacer bien.

Recordó que como docente en las licenciaturas en Biotecnología y Medicina, en los Posgrados de Microbiología y Ciencias Ambientales ha tenido que valorar las prácticas estrictamente presenciales y mejorar la presentación de las diapositivas.

La también integrante del Sistema Nacional de Investigadores señaló que se tiene que buscar estrategias para impactar a la sociedad.

La relación con el gobernador

Lilia Cedillo aclaró no tener un trato con el gobernador Miguel Barbosa Huerta y dijo que los universitarios no están confrontados con su administración.

“Nosotros no estamos peleados con su gobierno, yo creo que a lo mejor es un problema de comunicación que no se ha atendido como debe ser”, comentó.

Sin condiciones para el regreso a clases

Por otra parte, Lilia Cedillo Ramírez señaló que la tercera ola de covid aplazará el regreso a clases presenciales en las aulas, pues se espera que a finales de agosto llegue el pico de contagios por Covid-19.

La también integrante de la Comisión Institucional para el Seguimiento y Evaluación de la Pandemia de Coronavirus (Covid-19), refirió que lo más probable será que en los próximos tres meses las clases de los universitarios se mantengan en línea.

En alumnos de posgrado, maestría y doctorados, informó, se ha permitido un sistema híbrido pero sólo para quienes cursan el último año escolar.

Los alumnos se realizan la prueba PCR, van una semana y descansan dos para evitar algún caso de contagio.

Para alumnos de nivel básico, señaló que el panorama es muy complicado y que se tendrían que evaluar si los padres están inmunizados, sus comunidades, los contagios, además de la movilidad del sitio al que pertenecen para no propagar más el covid-19