Irene Aldana consiguió un paso más rumbo a su objetivo por disputar el título de peso Gallo del Ultimate Fighting Championship (UFC) luego de noquear a la rusa Yana Kunitskaya (14-6, 1 NC), a quien le tuvo que ceder el 30 por ciento de su salario debido a que rebasó el peso reglamentario de 136 libras.

La peleadora mexicana hizo su regreso al octágono con sed de triunfo después de nueve meses de mantenerse ausente, tras caer por decisión unánime con la estadounidense Holy Holm. No obstante, su regreso lo hizo de gran manera en la cartelera estelar que protagonizaron Dustin Poirier y Conor McGregor en su trilogía épica en UFC 264, evento que tuvo lugar en la T-Mobile Arena de Las Vegas, Nevada.

Aldana fue capaz de aguantar los embates de su oponente, quien se presentó al octágono con dos victorias consecutivas. Sin embargo, la mexicana respondió sangrándole la nariz y posteriormente con un gancho de zurda, lo que la mandó a la lona. Irene atacó con ground and pound, noqueó en el primer round y consiguió su sexta victoria en la mejor empresa de Artes Marciales Mixtas en el mundo

“Me motivó muchísimo verlo ganar, inmediatamente sentí que tal vez la que siga soy yo y me encantaría poder hacer lo mismo en el área femenil”, dijo Aldana en entrevista para el portal Récord.

Se trató de la décima pelea para Irene en la UFC y el único obstáculo que se le presentó fue durante el día del pesaje, al no poder superar la báscula.

“El objetivo siempre ha sido el mismo, el objetivo es pelear por el cinturón de UFC. Sabemos que hay altas y bajas y ahorita en este momento me tocó tropezarme e irme frenando un escalón hacia atrás, pero la idea es ir tres adelante”, agregó.

 

Foto: UFC / Cortesía