Una falla estructural asociada con seis deficiencias en el proceso de construcción de la obra, fue la causa del colapso de un tramo de la Línea 12 del Metro, según el peritaje preliminar elaborado por la empresa noruega DNV y encargado por el gobierno de la CDMX.

Las deficiencias tienen que ver con la soldadura de los pernos Nelson; la porosidad y falta de fusión en la unión de pernos y trabe; la falta de pernos en las trabes que conforman el conjunto del puente, además de diferentes tipos de concreto en la tabletasoldaduras no concluidas o mal ejecutadas, y  la “supervisión y control dimensional en soldaduras de filete”.

El análisis técnico-científico determina la deformación en las trabes, en patines y almas que las conforman; también identificó roturas en almas de las trabes, perfiles de ángulo y placas de conexión.

En una versión previa del dictamen se hablaba de cuatro líneas de investigación que incluían, adicionalmente, la trituración de la losa de concreto; la influencia de cargas por el sistema de ferrocarril y la falta de mantenimiento de la infraestructura. En la última versión, estos elementos ya no aparecieron.

El reporte agrega que de la revisión física y documental aún está en proceso la información complementaria de algunos puntos, como los relacionados con posibles reparaciones y rehabilitaciones realizadas con posterioridad a la construcción, así como el impacto de la operación cotidiana sobre la estructura del Metro.

Indica que, operativamente, la Línea 12 venía trabajando en condiciones normales, de acuerdo con sus programas o protocolos de traslado, mientras que como parte de sus actividades preventivas contaba con las evaluaciones de condición de ruedas metálicas, según una información del diario El Financiero.