Una investigación del periódico estadounidense The New York Times encontró graves fallos en la construcción del metro que parecen haber causado directamente el colapso en el tramo de la Línea 12.

Según el medio, el caso afectará políticamente a Marcelo Ebrard, el secretario de Relaciones Exteriores del presidente, y a Carlos Slim, uno de los empresarios más ricos del mundo, cuya empresa constructora, Carso Infraestructura y Construcción, llevó a cabo el tramo de la línea que colapsó, en el primer proyecto ferroviario de la compañía, que allanaba el camino para otros más.

El NYT indica que tomó miles de fotografías del sitio del siniestro y compartió las pruebas con varios ingenieros expertos que llegaron a la misma conclusión: los pernos metálicos que eran cruciales para la solidez del viaducto —y que servían como base de toda la estructura— parecen haber fallado debido a soldadura deficiente, falla grave que probablemente causó el choque.

Esa es una de las principales explicaciones que manejan los funcionarios de la Ciudad de México, según varias personas con conocimiento de las averiguaciones oficiales sobre el desastre.

La investigación del NYT concluye que la vía elevada era sostenida por trabes de acero, pero no estaban hechas para sostenerla por sí solas. Para reforzar la estructura, unos pernos metálicos unían el acero a una losa de concreto. El acero y el concreto son mucho más fuertes cuando actúan como una sola unidad.

Los pernos metálicos fueron soldados al acero, lo que debería haber formado una unión casi indestructible. Sin embargo, las fotos de los escombros sugieren que la soldadura se hizo de manera deficiente, un fallo grave de construcción.

Otro indicio de fabricación deficiente: durante la instalación, los trabajadores no retiraron muchos de los anillos de cerámica que van alrededor de los pernos metálicos.

Al final, las soldaduras dieron de sí y los pernos se soltaron del acero, según la indagatoria del NYT.

Según el diario, en la investigación halló más de una década de advertencias y alertas de seguridad antes del desplome.

Destaca que la misma empresa propiedad de Slim construye una parte importante de otro proyecto emblemático, el Tren Maya, de 1500 kilómetros que el presidente Andrés Manuel López Obrador promueve para modernizar el sur de México.

El NYT concluye que  ingenieros que trabajan en la obra dicen que enfrenta problemas similares a los que se presentaron cuando construyeron el metro que colapsó.