Decenas de familiares y amigos de los 17 custodios detenidos por la fuga de un interno del Cereso de San Miguel el pasado domingo, realizaron una protesta a las afueras del Centro de Justicia Penal de Puebla para exigir la liberación de sus familiares, cuya audiencia se realiza este viernes.

Los inconformes llegaron alrededor de las 11:00 horas y para meter presión decidieron cerrar la prolongación de la 11 Sur en ambos sentidos, provocando un considerable caos vehicular debido a que se trata de una de las arterias vehiculares más importantes de la ciudad.

Con pancartas, se manifestaron contra el gobernador Miguel Barbosa Huerta y el juez de control Aaron Hernández Chino, encargado de desahogar el proceso penal que se inició desde ayer por la mañana y que hasta el momento no ha podido concluir debido al número de imputados que hay en de la carpeta de investigación.

Los manifestantes aseguraron que las detenciones fueron ilegales y que sus familiares han sido golpeados por el personal de la Fiscalía General del Estado, además de que los han mantenido incomunicados y acusaron que el juez Aaron Hernández Chino está actuando por consigna, por lo que temen que sus familiares sean vinculados a proceso sin un análisis real de su caso.

Hasta las 13:00 horas de este viernes la manifestación se mantenía y los carriles de la 11 Sur continuaban bloqueados pues los familiares dijeron que no se retirarán sino hasta que los 13 custodios y cuatro directivos sean puestos en libertad, ya que supuestamente no estuvieron coludidos con Felipe Hernández Tlatelpa, alias El Pirulí, quien fue el reo que se fugó el pasado domingo 6 de junio.

En la audiencia, además de los 17 trabajadores del sistema penitenciario, se incluye a un civil, quien acudió a visitar el domingo a Felipe Hernández y, presuntamente le proporcionó el pase y la ropa para que pudiera cambiarse y salir del penal por la puerta principal.